CRÓNICAS DE RAFAEL SÁNCHEZ ARMAS

MASACRE PARAMILITAR EN MAPIRIPÁN


La entrevista en el periódico "El Espectador" con el ex juez de Mapiripán (Colombia), Leonardo Iván Cortés Novoa, me ha traído a la memoria a un amigo del ex GB Rito Alejo del Río Rojas, ex comandante de la Brigada XVII del Ejército.


El 12 de julio de 1997, dos aviones de la Fuerza Aérea colombiana partieron de los aeropuertos de Necoclí y Apartadó con 150 paramilitares a bordo. Eran componentes de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (embrión de las Autodefensas Unidas de Colombia) bajo el mando de los hermanos Carlos y Fidel Castaño Gil, otrora miembros del MAS (Muerte a Secuestradores), grupo de sicarios del Cartel de Medellín formado a raíz del secuestro de la hija del ganadero Fabio Ochoa Restrepo (patriarca del clan mafioso Ochoa Vásquez y pariente de Álvaro Uribe Vélez), Martha Nieves Ochoa Restrepo.


Los aviones aterrizaron en el aeropuerto de San José del Guaviare y posteriormente los paramilitares se trasladaron por el río Guaviare y carretera hasta la cabecera del municipio de Mapiripán, enclave de la ruta del narcotráfico bajo control de la guerrilla FARC, donde arribaron el 14 de julio. En su camino hacia el pueblo de Mapiripán sembraron de sangre y terror las veredas. Durante varios días permanecieron en Mapiripán. Lista en mano iban citando a los sospechos de colaborar con la guerrilla FARC. Interrogatorios bajo tortura, violación de mujeres y castración de hombres. Degolladas y descuartizadas las víctimas las arrojaban al río Guaviare. El 16 de julio el aterrorizado juez Leonardo Iván Cortés Novoa envió un mensaje a través de telefax al presidente del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio (paradojas colombianas, Fausto Rubén Díaz Rodríguez, recientemente ha sido procesado presuntamente por vínculos con la mafia); a la Procuraduría General de la Nación y a la Cruz Roja. Los paramilitares andaban enloquecidos. Mientras jugaban con las cabezas de las víctimas decapitadas daban vítores a Álvaro Uribe Vélez, a la sazón gobernador de Antioquia. El juez grabó varios disquetes (más tarde desaparecidos de la Fiscalía General de la Nación). La matanza provocó el éxodo de la población. Los paramilitares se adueñaron de las tierras, hoy en período de revisión.


En diciembre de ese mismo año, el juez Leonardo Iván Cortés Novoa abandonó Colombia por amenazas de muerte apoyado por Ramiro Anturi Larrahondo, funcionario del Cuerpo Técnico de Investigación (paradojas colombianas, en el año 2010, fue extraditado a EEUU por vínculos con el narcotráfico). Veinte años de exilio ahora sobrevive en EEUU. Ha sido vendedor de periódicos; peón de finca; guardia de seguridad.


El próximo 22 de agosto, en el Centro Centro de Reclusión Militar Batallón de Policía Militar Núm 13 (donde el ex general de brigada Rito Alejo del Río Rojas cumple condena por la tortura y asesinato del campesino Marino López Mena durante la "Operación Génesis", también conocida como "Operación Cacarica", entre tropas del Ejército y paramilitares meses antes de la masacre de Mapiripán), deberá responder por las acusaciones de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos presuntamente por su participación en la masacre de Mapiripán.


Este asesino es amigo del cibersicario de Álvaro Uribe Vélez, Carlos Escobar Marín, que aparece en mi demanda contra España en la Audiencia Nacional por Reponsabilidad Patrimonial del Estado.

CARLOS ESCOBAR Y RITO ALEJANDRO DEL RÍO

CARLOS ESCOBAR MARÍN EN EL NARCOPARÍSO ARGENTINO

CIBERSICARIO A LAS ÓRDENES DE ÁLVARO URIBE

DEMANDA CONTRA ESPAÑA

DOCUMENTOS DE MIREYA BELTRÁN RODRÍGUEZ SOBRE LEONARDO CORTÉS NOVOA

POLÍTICA DE EXTERMINIO EN LA REGIÓN DE URABÁ

ÁLVARO URIBE VÉLEZ ENTRE PARACOS Y NARCOTRAFICANTES


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RAFAEL SÁNCHEZ ARMAS

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