PRIMOS COLOMBIANOS EN LA CUERDA FLOJA

APARECEN EN COLOMBIA DOS MIL CADÁVERES EN FOSA COMÚN

PROCESAR A URIBE VÉLEZ POR ASESINATO

NARCOPARAMILITARES ENCUMBRARON PRESUNTAMENTE A DON ALVARITO

ÁLVARO URIBE VÉLEZ CADA VEZ MÁS CERCADO

LUCES Y SOMBRAS DE DON ALVARITO URIBE VÉLEZ

Sangría de las arcas del Estado (un billón de pesos en tres años) por la negligencia de los funcionarios impunes; cuestionamiento de las cuentas de Acción Social (ayuda procedente de la comunidad internacional para reparar los daños y perjucios ocasionados a los desplazados por la narcoguerrilla y el narcoparamilitarismo); "falsos positivos" (ejecuciones sumarias a cargo de militares para cobrar ilegalmente la recompensa por dar de baja a supuestos narcoguerrilleros); trueque de notarias por votos para la reelección de Álvaro Uribe Vélez en el 2005 (según ha denunciado el antiguo superintendente de Notariado y Registro Manuel Guillermo Cuello Baute); cascada de escándalos en el DAS... Colombia espejismo de la esperanza.


¿Colombia fatalmente a merced de la narcodemocracia? Don César Gaviria Trujillo (1990-1994) y sus negociaciones con Don Pablo Escobar Gaviria; Don Ernesto Samper Pizano (1994-1998) y sus presuntos vínculos con el Cartel de Cali; Don Andrés Pastrana Arango (1998-2002) y sus negociaciones con la narcoguerrilla de las Fuerzas Armadas Recolectoras de Coca (FARC); Don Álvaro Uribe Vélez y sus presuntas relaciones con el narcoparamilitarismo... ¿Don Álvaro Uribe Vélez es narcoparamilitar? Analicemos desapasionadamente ciertos hechos incuestionables. El 40 por ciento de los congresistas está procesado por vínculos con el paramilitarismo (el 80 por ciento de ese 40 por ciento es uribista); promulgación de la Ley de Justicia y Paz (una burla a la justicia de millones de asesinados, desplazados y víctimas de la expoliación de sus tierras por narcoparamilitares y narcoguerrilleros); salvarguarda durante siete años al Estatuto de Roma para firmar la paz con los culpables de crímenes de guerra; incautación de un helicóptero del padre de Álvaro Uribe Vélez en Tranquilandia bajo dominio del Cartel de Medellín; asesinato de varios testigos narcoparamilitares incómodos para Álvaro Uribe Vélez; procesamiento de Rubén Darío Quintero Villada (hombre fuerte de Álvaro Uribe Vélez en Antioquia) por narcoparamilitarismo; declaración de Don Berna sobre apoyo a Álvaro uribe Vélez; entrevista secreta de varios emisarios de Diego Fernando Murillo Bejarano, "Don Berna", en la Presidencia de la República. Don Alvarito, quien a hierro mata a hierro muere. Tendrá noticias mías muy pronto. Feliz Navidad.

¿TERMINARÁ URIBE ANTE UN TRIBUNAL DE JUSTICIA GRINGO?

En el año 2004 investigué los vínculos del régimen "bolivariano" con el narcotráfico y la trata de personas con pasaportes falsos venezolanos. Nada más abandonar yo Venezuela el gobierno de George Bush denunció a Hugo Chávez Frías de ambos delitos. Ahora también he guardado silencio en Colombia sobre cierta información para no ser asesinado. La revelaré sólo en presencia de un funcionario de alto rango de la DEA. Se trata de Don Berna. ¿Álvaro Uribe Vélez es el jefe tapado del narcoparamilitarismo? Sospechas, indicios, conjeturas.


ÁLVARO URIBE EL SEÑOR DE LAS SOMBRAS

NOTICIAS DEL NARCOPARAMILITAR DON BERNA

ÁLVARO URIBE RELACIONADO CON EL CARTEL DE MEDELLIN

DON MARIO EN CANARIAS A TRAVÉS DE VENEZUELA

CAMINITO DE UNA PRISIÒN GRINGA

GUERRA POR EL CONTROL DEL NARCOTRÁFICO

GIOVANNI JESÚS MARÍN ZAPATA A JUICIO POR REINCIDENTE

FABIO ORLANDO ACEVEDO MONSALVE TAMBIÉN

PRESUNTA DESMOVILIZACIÓN TRAICIONADA

ASESINATO DE BOLNEY MONTOYA HIGUITA

ASESINARON A LILIANA SUAZA ARANGO Y UBALDO ANTONIO AYALA ARENAS

ESCANDALAZO DON BERNA Y DON ALONSO SALAZAR JARAMILLO

ANTONIO LÓPEZ JIMÉNEZ "JOB" ASESINADO

LUCES Y SOMBRAS DE LA DEA

NARCOPARAMILITARES Y NARCOFARCISTAS CON SENADORA PRO CHAVISTA

VIOLENCIA DESPLAZAMIENTO Y RESISTENCIA EN ATRATO

PIEDAD CÓRDOBA Y EL INTERCAMBIO "HUMANITARIO" CON GENOCIDAS

DETENCIÓN DEL DIRECTOR DE UN PERIÓDICO

ORDEN DE DETENCIÓN DEL GOBERNADOR DE GUAVIARE

VIOLENCIA EN LA SIERRA DE CAICEDO

MEDELLÍN LA MALDICIÓN DEL NARCOTRÁFICO Y LA POBREZA

NARCOPARAMILITAR SALVATORE MANCUSO GÓMEZ

CONTABILIDAD DE SALVATORE MANCUSO

MANCUSO REVELA SECRETOS DE LA PARAPOLÍTICA

TRASTIENDA DEL PARAMILITARISMO

TESTIMONIO DE LAS ATROCIDADES DE LAS AUTODEFENSAS

MOVIMIENTO DE VÍCTIMAS DEL PARAMILITARISMO

ALMIRANTE VINCULADO CON NARCOTRÁFICO

CAPITOSTES DE LA PARAPOLÍTICA EN ANTIOQUIA

DETIENEN A EX PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE REPRESENTANTES

CARLOS MARIO "MACACO" JIMÉNEZ NARANJO EXTRADITADO

MELLIZOS CON ANTECEDENTES PARAMILITARES

ABATIDO VÍCTOR MANUEL MEJÍA MÚNERA

SUSPENDIDA LA EXTRADICIÓN DE MACACO

DESARTICULADA NARCOIMPERIO DE LOS MELLIZOS

MACACO NO SERÁ EXTRADITADO

CAPTURAN A MIGUEL ÁNGEL MEJÍA MÚNERA

CONTINÚA ASESINATOS DE SINDICALISTAS COLOMBIANOS

PRESUNTA TRASTIENDA DE LA EXTRADICIÓN DE PARAMILITARES

JUSTICIA MALTRECHA TRAS EXTRADICIÓN

DECLARACIONES DE UN PARAMILITAR INDULTADO

DIRECTOR DE PRISIONES EN LA PICOTA

ESCÁNDALO EN LAS CÁRCELES

EXTRADICIÓN MASIVA DE PARAMILITARES

APUNTES BIOGRÁFICOS DE LOS EXTRADITADOS

LUGARTENIENTE DE JORGE 40

PROS Y CONTRAS DE LA EXTRADICIÓN

PRESIDENTE URIBE RESPONDE A LAS CRÍTICAS

LOGROS Y DESAFÍOS DE LA PARAPOLÍTICA

NEGOCIACIÓN EN SANTA FE DE RALITO

NOTICIAS Y ANÁLISIS DEL PARAMILITARISMO

VÍNCULOS PARAMILITARES EN PANAMÁ

AUTODEFENSAS Y PARAMILITARISMO

SENADORA COLOMBIANA DETRÁS DE LAS REJAS DESEMBUCHA

INVESTIGAN AL HERMANO DEL PROCURADOR GENERAL

COLOMBIA PELIGROSAMENTE A LA DERIVA

PRESIDENTE URIBE NO PRESIONÓ A COSTA RICA

INDECENTE MARIO URIBE ESCOBAR

PRESIDENTA DEL CONGRESO DE COLOMBIA A INVESTIGACIÓN

ENÉSIMO CONGRESISTA DETENIDO

DENUNCIAN INFILTRACIÓN EN LA FUERZA PÚBLICA

COLOMBIA NECESITA LA EXTRADICIÓN

PARAPOLÍTICA EL CUENTO DE NUNCA TERMINAR

CONGRESO DE COLOMBIA EN BANCARROTA

PARAMILITARES DESTAPAN FOSAS DE ASESINADOS

DETENCIÓN DE EX CONGRESISTA POR VÍNCULOS CON PATIÑO FÓMEQUE

VÍCTOR PATIÑO FÓMEQUE DIRIGE GUERRA DESDE PRISIÓN

DETENIDO OTRO CONGRESISTA POR VÍNCULOS CON PARAMILITARES

TRASVASE DE FUSILES DE LOS PARAMILITARES

CONGRESO DE COLOMBIA EN RUINAS

PARTIDOS DEBEN ASUMIR RESPONSABILIDAD

DIEGO FERNANDO MURILLO BEJARANO DON BERNA

DON BERNA EL HOMBRE DE LAS SOMBRAS

PRESIDENTE ÁLVARO URIBE RECHAZA LA DISOLUCIÓN DEL CONGRESO

CONTINÚA APRESAMIENTO DE CONGRESISTAS

MINISTRO DEL INTERIOR RECHAZA ACUSACIONES PERIÓDISTICAS

POLÍTICA CRIMINAL PARAMILITAR EN ENTREDICHO

CONDENADO EL COMANDANTE DEL BATALLÓN DE ALTA MONTAÑA

INVESTIGACIÓN DE LA MASACRE DE SAN JOSÉ DE APARTADÓ

INFILTRACIÓN DE LA MAFIA EN EL EJÉRCITO DE TIERRA CONFESIÓN DE ZEUS

AMOR ASESINO CONTADO POR JASON HOWE

PARAMILITAR HH DENUNCIA LA CONVIVIR PAPAGAYO

CAPTURADO SENADOR POR VÍNCULOS PARAMILITARES

ESPERANDO A LA CORTE PENAL INTERNACIONAL

COMBATIENTES PARAMILITARES MENORES DE EDAD

AGENCIA CENTRAL DE INTELIGENCIA

A JUICIO POR LA TOMA DEL PALACIO DE JUSTICIA

TERRORISMO DE ESTADO

TESTIMONIO DE UN COMANDANTE PARAMILITAR

DENUNCIAN AMENAZAS A MANIFESTANTES

PARAMILITARES CONTRA EL NARCOTRÁFICO

PARAMILITARISMO Y PARAPOLÍTICA

CONTINÚA AJUSTE DE CUENTAS

BARBARIE EN LA FRONTERA

FOSAS HUMANAS EN EL VALLE DEL CAUCA

JAMUNDÍ ANIVERSARIO DE MASACRE UNIDAD ANTIDROGA

RASTRO PARAMILITAR EN EL VALLE

ESPECIAL CASO JAMUNDI UN AÑO DESPUÉS

HERNÁN GIRALDO SERNA ACUSA

SEÑOR DE LA SIERRA

JAMUNDÍ MASACRE DEL EJÉRCITO

REVELACIONES DE DON BERNA SOBRE ASESINATOS

ENFRENTAMIENTO INSTITUCIONAL

PACTO DE RALITO A LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

ACUERDO DE PAZ GOBIERNO – BLOQUE NUTIBARA

EMBAJADOR COLOMBIANO EN MÉXICO

URIBE DESTITUYE A CHAVES

SALVATORE MANCUSO Y PACHITO SANTOS

PARAMILITARISMO VIVITO Y COLEANDO

ÉVER VELOZA GARCÍA REVELA CONTACTOS

BARBARIE DEL PARAMILITARISMO

QUÉ SON LAS ÁGUILAS NEGRAS

EXPANSIÓN DE LAS ÁGUILAS NEGRAS

PARAMILITARISMO Y NARCOTRÁFICO

DECLARACIÓN DE JORGE NOGUERA COTES

MOVILIZACIÓN CONTRA PARAMILITARISMO

DETENIDO GENERAL (R) PAUSELINO LATORRE GAMBOA

JORGUE NOGUERA A JUICIO

PECADOS DE JORGUE NOGUERA COTE

NO SOY PARAMILITAR NI LAVADOR DE DINERO

FISCALÍA CITA A ÓSCAR DARÍO LÓPEZ GARCÍA

DESMOVILIZADO REVELÓ ASESINATO DE CARLOS CASTAÑO GIL

SENADOR PARAMILITAR O NARCOFARCISTA

SENADOR JORGE CASTRO PACHECO BAJO SOSPECHA

GUSTAVO PETRO DENUNCIA A URIBE

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL PARAMILITARISMO

PARAMILITARISMO COLOMBIANO EN VENEZUELA

CHÁVEZ DENUNCIA PENETRACIÓN DEL PARAMILITARISMO

CRITICAN MOVILIZACIÓN ANTIPARAMILITAR

NUEVA ALIANZA ENTRE MAFIOSOS Y PARAMILITARES

ALIANZA ENTRE NARCOFARCISTAS Y NARCOPARAMILITARES

FUERZAS ESPECIALES ÁGUILAS NEGRAS

DIEGO FERNANDO MURILLO BEJARANO DON BERNA

DETENCIÓN DE LOS SUEGROS DE CARLOS CASTAÑO GIL

ENTREVISTA SOBRE PARAMILITARISMO EN COLOMBIA

CAPTURADOS REPRESENTANTES DEL CONGRESO

CONDENADA EX CONGRESISTA MURIEL DE JESÚS BENITO REBOLLO

JESÚS MARÍA VALLE PARAMILITARISMO Y DERECHOS HUMANOS EN ANTIOQUIA

ESPOSA FISCAL DEL PROCESADO LUIS ALFONSO ALMARIO

SECUESTRADOS POR LOS PARAMILITARES

FOTOGRAFíAS PARA LA HISTORIA

 

               La desmovilización  de 855 paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia podría ser el primero de muchos frutos de una siembra hecha a base de voluntad inquebrantable y minuciosa dedicación. Con la entrega masiva de armas más importante desde la desmilitarización del grupo guerrillero M-19 en 1989, Álvaro Uribe Vélez demuestra que el fortalecimiento de la autoridad estatal es la única vía para construir una paz duradera en Colombia. Y es que la reinserción de los combatientes ilegales a la vida civil no es solo producto de un efectivo proceso de negociación con las AUC, que ha echado tierra a los señalamientos iniciales de que un gobierno de “mano dura” en el país vecino traería como consecuencia un crecimiento de la contrainsurgencia. El alentador episodio, que da comienzo a una desarticulación gradual de los paramilitares prevista a prolongarse hasta finales del 2005, es, sobre todo, el natural resultado de la recuperación de un atributo esencial que el Estado colombiano había perdido frente a los grupos irregulares: el monopolio de la fuerza legítima. Así, cada uno de los 855 paramilitares que a partir de mañana tendrá que aprender a manifestar sus opiniones por medio de las vías legalmente constituidas, será un testimonio viviente del triunfo de la visión de país de un líder excepcional, sobre las más espinosas circunstancias.

 

Fuente: Diario La Prensa (Panamá).

               La desmovilización del Bloque Cacique Nutibara, perteneciente a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) es un importante paso en el camino empedrado hacia la paz en el territorio neogranadino. Pero este hecho debe ser colocado en su justa dimensión para prevenir vanas ilusiones. La prensa de ese país calculó en 800 el número de paramilitares pertenecientes al referido bloque que depusieron sus armas en noviembre. Notable gesto este de la unidad a las órdenes de Giovanni Marín, alias Comandante R, un estudiante de derecho incorporado a la lucha armada. Quizá sea casual que esto suceda en Antioquia, la región donde el actual presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez dio sus primeros pasos en el arte de gobernar hace tres lustros. Quizá no. Las relaciones entre éste y los paramilitares han sido señaladas (aunque no admitidas públicamente) por los periodistas Fernando Garavito y Joseph Contreras en una biografía no autorizada del mandatario. Días después vino la pacificación de las Autodefensas Campesinas de Ortega, grupo que actuaba en la región del Cauca. Los recuentos periodísticos señalan que en total se han acogido al plan 2 mil 500 personas. Esto es aproximadamente el 20 por ciento del pie de fuerza de la organización comandada por Carlos Castaño Gil y Salvatore Mancuso Gómez. La consultora Stratfor señala de manera acertada que a pesar de tales hechos es poco probable que las AUC depongan sus armas por completo en el futuro cercano. Varios factores se juntan para inclinar la balanza hacia esta alternativa. El desarrollo del Plan Colombia ha hecho de las fuerzas armadas neogranadinas las más poderosas de la región. Bajo el gobierno de Uribe ese país sudamericano ha sido el segundo receptor mundial de ayuda militar de Estados Unidos. Las tropas colombianas (aproximadamente 220 mil efectivos) son las más entrenadas y activas de todo el continente, en una movilización perenne debido al conflicto con los llamados “factores de violencia”. El crecimiento cualitativo que allí ha tenido el sector castrense ha dejado paulatinamente sin espacio a los paramilitares. Castaño dijo alguna vez que ellos habían salido a dar la batalla debido a la ausencia de las autoridades en buena parte del territorio colombiano. Ahora, con unas fuerzas regulares en expansión numérica y con recursos logísticos nunca antes disponibles, las AUC pierden su razón de ser. Pero Washington también tranca el juego cuando incluye a los paramilitares en la lista de organizaciones terroristas y, lo que es peor, inicia juicios por tráfico de drogas y violaciones a los derechos humanos contra la cúpula de las AUC. El fundamento de estos procesos penales puede ser cierto, pero desde el punto de vista político es un error pues impide a los “paras” acogerse por completo a la pacificación. Despojado de sus armas, este grupo quedaría sin ningún elemento para negociar con Bogotá. Esta situación no será aceptable para los seguidores de Castaño, quienes -dicho sea de paso- no están convencidos del todo sobre la conveniencia del sendero escogido por su dirigencia. Uribe tiene en sus manos una oportunidad preciosa para avanzar aún más hacia el logro de la paz en Colombia. Pero un movimiento en falso echaría a perder años de esfuerzo. Tendrá que negociar no solamente con los paramilitares sino también con otro radical: el inquilino de la Casa Blanca.

 

Fuente: www.segured.com.

 

COMUNICADO  DE CARLOS CASTAÑO GIL

 

            "Nunca he apoyado, de ninguna manera, a ningún narcotraficante en su nefasto negocio del tráfico de drogas. Soy enemigo del narcotráfico. Siempre me he opuesto a esa actividad dentro de las Autodefensas", señala el Jefe Político de las AUC. Carlos Castaño afirmó que está dispuesto a retirarse de las negociaciones de paz que llevan a cabo AUC con el Gobierno, debido a que el juez español Baltasar Garzón decidió procesarlo por un caso de narcotráfico hacia Europa. En una carta enviada al alto comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, Castaño, jefe político de las AUC, afirma que Garzón lo sindica "equivocadamente de haber protegido y apoyado a dos narcotraficantes para desarrollar sus actividades del narcotráfico hacia Europa". "Nunca he apoyado, de ninguna manera, a ningún narcotraficante en su nefasto negocio del tráfico de drogas. Soy enemigo del narcotráfico. Siempre me he opuesto a esa actividad dentro de las Autodefensas", señala el jefe paramilitar. No obstante, ante la decisión de Garzón, Castaño comunica a Restrepo que está "dispuesto, en el momento que el Gobierno lo considere, a retirar de manera individual mi participación activa de dicho proceso, para evitarle traumas al mismo, y no afectar a los comandantes al margen de estas falsas acusaciones contra mí". El líder de las AUC señala que si el Gobierno considera que puede seguir en el proceso de negociación iniciado hace un año, entonces encarará los cargos individualmente. "Si el gobierno considera que debo continuar participando en el proceso; acepto enfrentar de manera individual estas injustas sindicaciones por narcotráfico que se me han hecho, las cuales estoy dispuesto a encarar de manera personal, al margen de la mesa de negociación. No quiero hacerle daño al proceso. Es la verdad y la justicia lo que pido", concluyó. Restrepo no había respondido aún a la misiva de Castaño; pero en la primera reacción del Gobierno, la embajadora en Madrid, Noemí Sanín, expresó que "Una vez conocida la decisión del juez Garzón, el presidente Álvaro Uribe Vélez ratificó que Colombia es un Estado de Derecho". "(...) Como ha sido la tradición nacional, se ajustará plenamente a las leyes vigentes: la Constitución colombiana y las normas del derecho internacional", añadió un comunicado enviado por Casa Presidencial. Castaño figura en un auto, notificado este jueves, en el que Garzón ordena el procesamiento de otras 33 personas, entre ellas los jefes del "clan de los mellizos" Víctor y Miguel Ángel Mejía Múnera y el "zar" de la explotación de minas de esmeraldas de Colombia, Víctor Carranza, por un caso fallido de envío de droga hacia Europa, a bordo del buque. El magistrado de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, indicó en la disposición judicial que Castaño "colabora con la organización como un respaldo armado para solucionar cualquier tipo de conflicto con otras organizaciones de tráfico de drogas". El "clan de los mellizos" pretendía ingresar en Europa 14 toneladas de cocaína, de las cuales cinco debían ser cargadas a bordo del buque "Privilege", capturado 400 millas de las Islas Canarias (suroeste) el 31 de agosto de 2000, sin que se encontrara nada a bordo, dice el auto de Garzón. Los jefes de la banda fueron advertidos de que al barco, que debía zarpar de las costas venezolanas, "lo estaban esperando" en su destino, añade la disposición judicial. Al parecer la droga nunca fue cargada en el buque como resultado de la intervención de corbetas de la guardia nacional venezolana que frustraron la operación de carga de la cocaína, que debía ser llevada a Italia y Albania.

Fuente: Autodefensas Unidas de Colombia.

NI IMPUNIDAD NI SOMETIMIENTO

 

Los colombianos tenemos derecho a la paz y a decidir el precio que queremos pagar por ella. Aspiramos a la justicia, la verdad y la reparación, mas no a la impunidad ni al olvido. Es indiscutible el deseo mayoritario de la paz para Colombia. El dilema radica en el precio que estamos dispuestos a pagar por ella. Los diversos proyectos de ley radicados en el Congreso, que van desde penas alternativas hasta condenas máximas de 30 años, así lo demuestran. El inicio del proyecto de ley de "Justicia y Paz" presentado por el Gobierno ha sido caótico. Las divergencias entre el Ministro del Interior y de Justicia, el Vicepresidente y el Alto Comisionado para la Paz, han tenido un inadecuado manejo. Es evidente la descoordinación y falta de unidad de los altos funcionarios. Sus posiciones a título personal revelan una conducta impropia e inconveniente de los funcionarios públicos obligados a ser cuidadosos, en extremo, en sus opiniones. El intento de renuncia del doctor Luis Carlos Restrepo Ramírez, afortunadamente conjurado por el Presidente, demuestra aún más la confusión en el Gobierno, quien está en mora de fijar una sola línea para el buen éxito del trascendental proyecto de ley. E debate que se avecina es crucial para la democracia colombiana. La gobernabilidad y la institucionalidad dependerán en buena medida de la adecuada justicia que seamos capaces de aplicar en la búsqueda de la paz. Los partidos políticos y sus representantes en el Congreso tienen una oportunidad de oro para demostrarles a los ciudadanos razones para creer en ellos y hacerse merecedores de su voto, ahora que se avecinan las campañas electorales de Senado y Cámara. Hemos sostenido en este mismo espacio que somos partidarios de una ley que logre el equilibrio entre justicia y paz. La impunidad no es aceptable ni en el ámbito nacional ni internacional y menos cuando se trata de delitos atroces o de lesa humanidad, así se persiga el loable fin de la reconciliación. El desmantelamiento real de las organizaciones ilegales, la confesión de la comisión de delitos, el cumplimiento de las penas, la entrega de bienes producto del ilícito, la reparación a las víctimas y el respeto a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario, son presupuestos esenciales que creemos deben hacer parte de la normatividad que se pretende expedir y que no puede irse a los extremos del sometimiento o la impunidad. Consideramos vital para la credibilidad del proceso de paz que se dé una confesión pública, completa y verdadera. Que se diga la verdad para tener derecho a los beneficios legales. Es imperativo enviar el mensaje a la sociedad de que el crimen no es rentable. La reparación a las víctimas podría reglamentarse con la filosofía de la justicia restaurativa, donde el victimario y la víctima, apoyados por la comunidad, buscarían restaurar las relaciones y el victimario reparar el daño causado. No sería un reemplazo de la justicia penal sino un complemento de la misma, sin impunidad, sin olvido. Lo cierto es que Colombia empezó un proceso de reflexión sobre lo que está dispuesta a entregar por la paz. El desafío es decidir cuál es ese costo y en qué consisten el resarcimiento y la dignificación de las víctimas. En buena hora podríamos hacer nuestras las palabras del Arzobispo Emérito de Sudáfrica y Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu: "Es imposible que prevalezca la guerra. Es imposible que la justicia, la bondad, la felicidad y la paz no perduren al final".

 

Fuente: Editorial de "El Colombiano".

 

DESMOVILIZACIÓN Y VACÍO DE PODER

 

El Estado pierde un aliado indeseable y la guerrilla gana libertad de acción. Las FARC se metieron al rancho de los paramilitares en Valencia (Córdoba). Hacía varios años que no aparecían por esa zona, en un departamento cuyo territorio ha sido prácticamente controlado por los paramilitares durante mucho tiempo. Junto con el sabotaje a escala regional en Putumayo, este hecho debería servir como otro campanazo de alerta de lo que serán las estrategias de las FARC en el futuro. Por lo pronto, este grupo guerrillero permanece al acecho en las zonas rurales donde ya se han desmovilizado paramilitares. Tiene la suficiente paciencia y sagacidad para esperar a que el mayor número de grupos paramilitares se desmovilice sin volcarse de manera inmediata y agresiva a copar esos espacios, aun viendo la insuficiencia de Fuerza Pública para controlarlos. Su copamiento inmediato por parte de la guerrilla podría congelar la desmovilización de otros grupos paramilitares, lo cual sería contraproducente para la insurgencia. La guerra irregular nunca es una guerra relámpago, sino de espera y de poder esperar. En este caso, la guerrilla está cediendo espacio a cambio de tiempo, precisamente porque sabe que con el tiempo, a medida que sus enemigos se desmovilizan, tendrá cada vez más espacio. La guerrilla es la más ferviente amiga del proceso de desmovilización de los paramilitares. No deja de ser paradójico que el Gobierno que con más ahínco ha combatido a la guerrilla sea exactamente el que mayor libertad de movimiento le esté otorgando, aun sin proponérselo. Aclaro. Estos no son argumentos en contra de la desmovilización de los grupos paramilitares: en principio, son encomiables todos los esfuerzos que se hagan para sacar gente de la guerra, sobre todo a quienes han cometido tantos crímenes, provocado tantos desplazamientos forzosos y realizado tantos abusos. Es más. Públicamente he sido uno de los pocos defensores de la Ley de Justicia y Paz, que sigo considerando como la más dura y exigente de todos los procesos de paz recientes en Colombia y en el mundo. Pero el balance estratégico es otra cosa. Ahí no caben las consideraciones morales ni humanitarias. Es imperativo un frío y objetivo análisis de las relaciones de fuerzas entre las partes. Y es obvio que al perder el Estado un aliado –moral y legalmente indeseable–, la guerrilla gana libertad de acción, lo que es, en últimas, el objetivo de cualquier estrategia militar. Solo que esta vez la guerrilla gana no por su propia acción estratégica, sino por errores de cálculo de sus adversarios. En efecto, el Gobierno siempre creyó que podía debilitar críticamente a la guerrilla en muy corto tiempo y los paramilitares le creyeron al Gobierno. Así, ambos consideraron que era hora de realizar su desmovilización, pues el Estado retomaría de inmediato el control de la situación. Pero luego de tres años, la guerrilla sigue prácticamente intacta y la Fuerza Pública no se ha fortalecido lo suficiente como para suplir la acción contrainsurgente de los paramilitares que se están desmovilizando por millares. Con lo cual el balance estratégico de fuerzas va a quedar totalmente alterado desde ya a favor de la guerrilla en muchas zonas, y en todo el país una vez se desmovilicen los últimos paramilitares en diciembre del presente año. Lo más preocupante es que esto va a coincidir con el momento de la mayor escalada guerrillera de los últimos años, que la misma guerrilla ha denominado “la ofensiva final” y que probablemente realizará en los meses previos a las elecciones presidenciales. Para el momento de esa ofensiva contra el Gobierno, la guerrilla contará con mayor libertad de movimiento gracias a las desmovilizaciones de los paramilitares promovidas por el mismo Gobierno. Son las paradojas de un conflicto armado cuya existencia se niega y se dirige con base en la propaganda y no en el cálculo estratégico.

 

Fuente: Alfredo Rangel Suárez

 

La falta de efectivos suficientes es la máxima vulnerabilidad del Estado. En todo conflicto armado o simplemente político, la ausencia de poder para hacer respetar espacios territoriales o derechos de cualquier tipo invita al adversario real o potencial a ocupar espacios vacíos o realizar pretensiones que afectan los intereses, posesión de tierra o mar de quien carece de la fuerza para hacer respetar el derecho. En el conflicto interno colombiano, la veloz desmovilización de las autodefensas está creando tales vacíos en las regiones donde emprendieron inicialmente la defensa de quienes las habitan, para degenerar finalmente en agrupaciones fuera de la ley, inmersas en el narcotráfico para hacerse a los recursos que pudieran contrarrestar los de sus oponentes. La refriega salvaje entre los dos bandos afectó profundamente la vida regional y produjo desplazamientos masivos que a la postre crearon espacios territoriales dominados por una de las dos partes. Los campesinos, ante las depredaciones de las FARC, terminaron considerando a las autodefensas como su propio ejército, así su dominio por el terror fuera lo menos deseable. Pero de los males, el menos. En el lado opuesto, las FARC hacían lo propio, hasta donde la acción de las Fuerzas Armadas del Estado diera lugar a tan abominable yugo. Al extinguirse las autodefensas, el campesinado de sus zonas de influencia se siente desprotegido con justa razón, pues sabe de qué manera se ejecutarán represalias por su forzado respaldo a los adversarios. El primer síntoma de esta nueva fisonomía del conflicto acaba de percibirse en el sur de Córdoba, próximo al área general de Ralito, aun antes de que esta sea evacuada totalmente. Prácticamente, en toda la geografía nacional se registran regiones que fueron dominadas por grupos de autodefensa que, al desaparecer, abrirán vacíos de poder. Cómo impedir su ocupación por las FARC constituye enorme reto para el Estado y sus Fuerzas Armadas. Una vez más toma cuerpo la asimetría del conflicto. Mientras FARC y ELN pueden llenar tales vacíos con grupos armados pequeños, las Fuerzas Armadas deberán emplear efectivos superiores al 7 a 1, proporción aceptada para las guerras irregulares. La carencia de efectivos suficientes constituye la máxima vulnerabilidad del Estado. Sobre todo si, como en el caso de Ralito, el miedo acrecienta la amenaza y el rumor sustituye a la verdad. Lo que ocurrió allí, así lo aprecia el mando militar, fue una acción de tanteo para establecer cuál sería la capacidad oficial para proteger un área crítica. La reacción fue la fuga precipitada de decenas de familias. Rumor que será importante en esta nueva etapa de la confrontación. En la II Guerra Mundial surgió un vocablo fuera de diccionario que tuvo en el Ejército singular vigencia. Snafu. Sirvió para designar todo lo negativo que pudiera derivarse de errores de cualquier tipo, desde la torpeza de un jefe hasta la inoperancia ocasional de los abastecimientos. El aspecto dañino de la palabrita cubrió también al rumor, originado a veces en redes clandestinas del enemigo por afinidades ideológicas de comunismo y fascismo. Fue parte de la guerra sicológica que los nazis emplearon a fondo, ante el rumor requirió una campaña, sicológica también, para desterrar el malhadado vocablo del léxico militar y civil. El snafu-rumor puede jugar papel importante contra las Fuerzas Armadas en diversos campos: opinión pública, temores en zonas donde se están produciendo vacíos de poder, en la dialéctica oposicionista, en reacciones precipitadas ante informaciones desfiguradas por el pavor, que los medios informativos acogen en grandes titulares, contribuyendo así a los efectos perversos del rumor. Serenidad en los poderes públicos y acción sicológica intensa, son la mejor respuesta al snafu.

 

Fuente: Álvaro Valencia Tovar, general (R) colombiano, en "El Tiempo".

Caquetá, Arauca, Huila y Meta podrían ser los siguientes en la lista. Desvanecido el humo de los más recientes sucesos violentos en Putumayo, es conveniente revisar los hechos y sacar las lecciones correspondientes. Lo que hicieron las FARC en este departamento podría ser el anticipo de una nueva modalidad de acción que intentarían replicar en el futuro en otras zonas del país, y que podría tener preocupantes consecuencias materiales y sicológicas para la seguridad del país. Los voceros gubernamentales deberían terminar de una vez por todas con su cantaleta de que las FARC están derrotadas y en desbandada. Creer que los hechos de Putumayo son el último coletazo de ese grupo guerrillero, es taparse los ojos frente a la realidad y exponerse a lamentables sorpresas. Los hechos muestran otra cosa: teniendo en cuenta los hostigamientos, las emboscadas y los ataques a instalaciones militares y de policía, las FARC pasaron de 536 acciones durante los tres primeros años del gobierno de Andrés Pastrana, a realizar 1.190 acciones durante los tres primeros años de la administración de Álvaro Uribe, es decir, las aumentaron en un 122 por ciento. A veces el exceso de propaganda triunfalista de los círculos oficiales nubla la visión de una realidad que se muestra más tozuda que los esfuerzos de la retórica oficial por ocultarla. En Putumayo las FARC ensayaron con éxito un esquema de sabotaje a escala regional, realizando un gran número de acciones tipo comando, dispersas pero coordinadas, muy propias de la guerra de guerrillas. Así lograron hacer mucho daño con muy bajo riesgo, pues eludieron la confrontación con las Fuerzas Militares. En efecto, en el curso de esa escalada de sabotaje, la guerrilla voló un puente, derribó torres de energía, quemó vehículos e interrumpió el tráfico por carretera. Todo esto ocasionó durante varias semanas desabastecimiento de alimentos, falta de energía eléctrica, paro de transporte y desplazamiento forzoso de población, además de una situación de zozobra y de inseguridad generalizada en el departamento. Las Fuerzas Militares se vieron rebasadas en su capacidad de control territorial frente a una guerrilla ubicua que realizaba ataques de pequeña escala, pero de gran contundencia e impacto sobre las actividades normales de la población del departamento. Se hizo evidente que el Estado aún no ha recuperado la soberanía sobre el territorio y que la guerrilla campea por extensas zonas de Putumayo.  El exceso de confianza llevó una reducción de la actividad militar en la zona durante los años anteriores. La acción de las Fuerzas Militares contra la guerrilla durante el primer semestre del presente año fue la más baja de los últimos tres años, y no es casualidad que ello coincida en el último año con el desarrollo del Plan Patriota que concentró una gran cantidad de fuerza y recursos militares en el sur de Caquetá. Mientras tanto, y en contraste, la guerrilla ha venido fortaleciendo y recuperando su presencia en muchas zonas del departamento. Afectar regiones enteras y provocar parálisis económica, desabastecimiento, apagones, desplazamientos, incomunicación y zozobra generalizada, podría ser la estrategia a aplicar por las FARC en algunos departamentos donde tienen capacidad de hacerlo. La repetición de este modelo de sabotaje económico a escala regional podría apuntar a fomentar las dudas sobre los resultados de la política gubernamental de seguridad. Con esto la guerrilla aspiraría a socavar la imagen de éxito y a disminuir los altos apoyos que tiene el Gobierno entre la opinión pública. Ojalá esto sea asimilado desde ya por el Gobierno como un campanazo de advertencia. Con dos o tres departamentos en la misma situación, podría ser demasiado tarde. Caquetá, Arauca, Huila y Meta podrían ser los siguientes en la lista de departamentos a paralizar, mientras nuestras mejores tropas siguen empantanadas en el Plan Patriota.

Fuente: Alfredo Rangel Suárez

ASESINATO DE CASTAÑO

Hace mucho tiempo supimos que Carlos Castaño Gil había sido asesinado por los sicarios de las autodefensas. Ahora sabemos que lo mató su propio hermano -la vieja historia de Caín y Abel, otra vez-; quiénes fueron los verdugos y en cuáles atroces condiciones cumplieron su encargo siniestro. Lo que hoy corresponde examinar es otro asunto bien distinto, y de mucha mayor entidad, a saber, qué murió con Carlos Castaño. Las autodefensas existen porque existe la guerrilla marxista, valga decir, el ataque. Esa perogrullada suele pasarse por alto, y no por accidente. En su origen, están, pues, atadas a dos hechos fundamentales: el oprobioso vejamen al que estaban sometidos los campesinos colombianos, y la ineptitud del Estado para garantizarles la vida, la honra y los bienes, que es exactamente aquello para lo que el Estado existe. Pero las cosas se complicaron, por donde peor complicadas pudieran verse. Y es que aparecieron en la escena de nuestra tragedia los mafiosos, disfrazados de campesinos. Lo mismo que andaban en las selvas celebrando con la guerrilla la más vil de las alianzas posibles, ahora aparecían en las zonas agrícolas más ricas, posando de hacendados y de mártires. Para defender el producto de sus ganacias miserables, se tomaron las organizaciones que los campesinos habían montado para ejercer el sagrado derecho a defenderse. Y así quedó planteada nuestra desventura: la guerrilla era fuerte por el auxilio de la cocaína, y las autodefensas se hicieron fuertes por la cocaína. En el fondo, esa sería la guerra entre hijos de la misma despreciable madre, auspiciada por la ineptitud del Estado para hacer lo suyo. Quien tenga alguna duda sobre este planteamiento puede recordar el reportaje que Carlos Castaño le concedió a Claudia Gurisati, uno de los documentos periodísticos más importantes que se hayan producido en Colombia. Carlos Castaño, intelectual hecho a pulso, en el desorden metodológico y conceptual que puede suponerse, era la ortodoxia plena de las autodefensas originales, que de mal grado admitían valerse del narcotráfico, y solo como de un instrumento indispensable para sobrevivir. Pero que no perdían y no querían perder el norte de su naturaleza política antisubersiva y anticomunista. Pero el dinero es mal aliado, hasta de las causas más limpias. Y además es poderoso y capaz de envilecerlas y de dominarlas. Que fue lo que pasó con las autodefensas, que se convirtieron de señoras en siervas, y trocaron su vocación política por su concupiscencia por la riqueza fácil. Y ahí se armó la gresca entre los que en medio de los excesos y contradicciones de las autofensas no querían renunciar a su sentido prístino, y los que preferían convertirlas en mafias fabulosamente rentables. Lo que murió con Carlos Castaño fue el significado político de las autodefensas, su sentido como medio para enfrentar las FARC y sostener el derecho de propiedad en el campo y con ese derecho una manera de concebir la vida. Los que mataron a Castaño querían recoger el legado detestable de Pablo Escobar, de quienes fueron amigos y servidores algunos de los que hoy se llaman, tan injustamente, paramilitares. Cuando en los acuerdos de paz se toleraron los mellizos, los bernas, los macacos y valoyes, la suerte quedó echada. Y cuando se olvidó proponer como condición primera y esencial la entrega de la droga, sus caminos, sus medios, sus cómplices, para acceder a un beneficio jurídico cualquiera, se abrieron las compuertas del desastre. Castaño murió físicamente, "Ernesto Báez" (Iván Roberto Duque Gaviria) ha sido silenciado y Salvator Mancuso Gómez pareciera ser el próximo Castaño. Mientras los cultivos de coca subsisten, los laboratorios pululan y nadie toca las desafiantes riquezas de los supuestos negociadores de la paz, que apenas son delincuentes horrorosos en busca de impunidad. Castaño murió. Ya lo sabíamos. Es hora de que resucite su elemental pero preciso ideario, la única manera de recuperar el alcance y la legitimidad de la paz que se viene discutiendo. Fernando Londoño Hoyos.

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ROBOLUCIÓN PETROBOLIVARIANA

FUERZAS ARMADAS RECOLECTORAS DE COCA