CRÓNICAS DE RAFAEL SÁNCHEZ ARMAS

CARLOS ESCOBAR Y EL PATRÓN DEL UBÉRRIMO

Que la "pléyade" de cibersicarios de Álvaro Uribe Vélez haya salido en tromba defendiendo la honra del Patrón del Ubérrimo sobre la denuncia de violación hecha por la periodista Claudia Morales Medina no es de extrañar; todos están en nómima. Claudita, Carlitos... ¡Todos! Me hace mucha gracia Claudita hablando de honorabilidad. ¿Conoce tu marido tus devaneos con Carlitos?


Pero hablemos de Carlos Arturo Escobar Marín, primo del narcoparamilitar "Macaco", Carlos Mario Jiménez Naranjo, y sobrino de la Reina de la Cocaína, Griselda Blanco Restrepo. Es un delincuente condenado en EEUU bajo la identidad falsa de Walter Frank Pérez, según publicó Daniel Coronell Castañeda; huyó de Venezuela con la contrainteligencia militar pisándole los talones por haber saboteado el sistema informático de PDVSA y ha sido demandado en Colombia por diversas estafas. Su nombre aparece en el narcoparaíso colombiano en Argentina. Ha tenido negocios con los futbolistas Juan Guillermo CUADRADO Bello; Radamel FALCAO García Zárate y John Jairo TRELLEZ Valencia, entre otros personajes famosos colombianos


A raíz de mi testimonio desde principios del 2011 contra Álvaro Uribe Vélez por sus ocho años de corrupción y crímenes de Estado en la Presidencia de la República y por aparecer en los archivos de la Defense Intelligence Agency como el narcotraficante colombiano número 82 en tiempos de Pablo Escobar Gaviria, el Patrón del Uberrímo echó mano de este delincuente para desatar contra mí una campaña de guerra sucia a través de internet siguiendo el "modus operandi" del servicio secreto DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), cuyos cinco directores generales en la época presidencial de Álvaro Uribe Vélez fueron investigados, procesados y condenados por espionaje, persecución y asesinato de periodistas, abogados y defensores de los Derechos Humanos.


Todo comenzó cuando en mi antigua cuenta de twitter, escribí: "Álvaro Uribe Vélez en la picota. ¿Dónde está Marín Zapata? Tenemos derecho a saber la verdad". En España "estar en la picota" es estar en evidencia; en Colombia es estar en la cárcel La Picota de Bogotá. ¿Quién es Giovanni Jesús Marín Zapata? Un "comandante" paramilitar del Bloque Cacique Nutibara liderado por "Don Berna", Diego Fernando Murillo Bejarano, hoy preso en EEUU y cuyo testimonio provocó la detención en EEUU del general Mauricio Santoyo Velasco, jefe de Seguridad del Presidente Álvaro Uribe Vélez, por sus vínculos con la "Oficina de Envigado", una organización criminal sustituta del Cartel de Medellín. Marín Zapata vivió en una vivienda de la calle 50 de Medellín. Hugo (simplemente Hugo, cuyo hermano trabajó hace años en Europa como testaferro del narcoparamilitarismo) se lo presentó a la dueña del apartamento, ignorante de la verdadera identidad de Marín Zapata. En aquella vivienda se organizó la futura Corporación Democracia (brazo político del Bloque Cacique Nutibara). Don Berna y varios "comandantes" se reunieron muchas veces en aquella vivienda. ¿Por qué molestó mi pregunta?


Los anónimos cibersicarios a las órdenes del también anónimo Carlos Arturo Escobar Marín, hoy plenamente identificado, comenzaron la más inimaginable campaña de difamación. Múltiples perfiles falsos en las redes sociales con mi nombre y fotografía (algunas retocadas de forma denigratoria); amenazas de muerte; injurias y calumnias; coacción a mis proveedores de internet para obligarlos a suspender el alojamiento de mi página web. A finales de noviembre del 2012, una testaferro de Carlos Escobar Marín, registró en el Ministerio de Industria español el dominio rafaelsanchezarmas.es para suplantarme con fines difamatorios. Gracias a la negligencia de la jueza-diputada de Podemos (mearnos de risa) Victoria Rosell Aguilar mi denuncia cayó en saco roto y el terrorista Carlos Escobar Marín pudo seguir operando impunemente desde Colombia, amparado por su Estado forajido.


Este bandido, ahora, ha salido en defensa de Álvaro Uribe Vélez "incapaz de hacerle daño a otra persona, muchísimo menos a una mujer". ¿Seguro Carlitos? ¿Y entonces por qué, entre los perfiles denigratorios tu cibersicariato (a las órdenes de Álvaro Uribe Vélez para desacreditarme y por lo tanto invalidar mi testimonio contra el paramilitarismo y la corrupción) abriste uno con el nombre de mi madre para denigrarla en el mejor estilo nazi? Mi madre falleció hace 20 años. Toda esta basura iniciada (en vano porque no hay forma de destuirme psicológicamente) en mayo del 2011 (no penalizada en el 2012 gracias a la vengativa Victoria Rosell Aguilar por haberle ganado yo un caso promovido por el antiguo jefe de su novio, Carlos Sosa Báez, DON Jerónimo Saavedra Acevedo, a quien yo llamaba cariñosamente "capo del Partido del GAL" (banda de sicarios parapoliciales creada a la sombra del PSOE cuando Felipe González Márquez ocupaba la Presidencia del Gobierno de España) retornó con más fuerza en 2014, en este caso, con la complicidad tácita del Estado español por omisión del "ius puniendi" o facultad de persecución del delito. La pelea ahora ya no es con el Estado forajido colombiano, sino con el Estado "amigo" español. La demanda por la Responsabilidad Patrimonial del Estado ya está en la Audiencia Nacional bajo el Procedimiento Ordinario 313/2017.


Dicho todo lo dicho, en ningún momento se puede acusar a Álvaro Uribe Vélez de haber violado a la periodista Claudia Morales Medina porque nadie estaba presente ni ella ha dado su nombre, si bien ha dejado un reguero de indicios. Que se investigue judicialemente el caso aun cuando ella no ha escrito su artículo en "El Espectador" con esa intención. Sin embargo esto ha ido demasiado lejos, y por si fuera poco, hoy se ha hecho pública una información sobre el marido de Claudia Morales Medina, el coronel (r) de la policía César Mauricio Miranda Sarmiento, adscrito a la Secretaría de Seguridad de la Presidencia cuando ella trabajaba en la Secretaría de Prensa a las órdenes del presidente Álvaro Uribe Vélez; no sólo eso, sino que siguió trabajando en la Secretaría de Seguridad hasta el fin del mandato de Álvaro Uribe Vélez. En un abrir y cerrar de ojos la versión de Claudia Morales Medina ha sufrido un revolcón. La Fiscalía General de la Nación ya ha abierto un expediente de investigación, pero la denunciante (testimonial porque la periodista ha explicado la razón de su artículo, el derecho de algunas mujeres a silenciar una violación en determinadas circunstancias) no está dispuesta a señalar a su victimario. Y sin acusación por parte de la víctima no hay delito ni delincuente. El ensordecedor runrún apuntado a Álvaro Uribe Vélez se diluirá como un azucarillo.

"Aunque la denuncia de Morales es parcial al reservarse el nombre del delincuente, da muchas pistas sobre “Él”, sobre el victimario, pero, a su vez, auspicia la especulación y el chismorreo. Después de ese artículo, lo más probable es que sobre el violador se vaya cerrando el cerco y tal vez el delito no quede impune, como tantos otros sobre violencia sexual". Reinaldo Spitaletta Hoyos.


VIOLACIÓN DE CLAUDIA MORALES MEDINA

VIOLACIÓN DE CLAUDIA MORALES MEDINA II PARTE

VIOLACIÓN DE CLAUDIA MORALES HABLÓ ÁLVARO URIBE

VIOLACIÓN DE CLAUDIA MORALES V PARTE


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RAFAEL SÁNCHEZ ARMAS

AGENCIA BK DETECTIVES ASOCIADOS

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