NARCOTRAFICANTE COLOMBIANO CON NACIONALIDAD VENEZOLANA
NARCOTRÁFICO COLOMBOMEXICANO EMPLEA A PESCADORES GALLEGOS
DESMANTELADA ORGANIZACIÓN COLOMBOITALIANA DE PASTILLAS
DESMANTELADA FLOTILLA DE NARCOAVIONETAS
CORONEL DE LA POLICÍA COLOMBIANA DETENIDO EN BARCELONA
ESTRAGOS DEL NARCOTRÁFICO EN LA NATURALEZA
CANARIAS TRAMPOLÍN DEL NARCOTRÁFICO
CARTEL DEL NORTE DEL VALLE NEGOCIOS EN CANARIAS
CANARIAS EN LA RUTA DEL NARCOTERRORISMO
FUNCIONAMIENTO DE LA NARCOECONOMÍA
EXPORTACIONES BOLIVIANAS
NARCOTRÁFICO Y REMESAS DE EMIGRANTES
Analistas indican que estos tres factores son las principales fuentes de ingreso de divisas al país, lo cual ocasiona una mayor emisión de moneda nacional. El Ejecutivo atribuye la inflación a las especulaciones. El pan subió en Cochabamba.
Analistas y ex autoridades han coincidido al señalar que una de las causas de la inflación es la mayor emisión de moneda, producida por el ingreso de divisas a través de las remesas, las exportaciones y el narcotráfico.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en junio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) llegó a 0,85 por ciento y la inflación acumulada al primer semestre de la gestión fue de 3,66 por ciento.
A decir del economista y director de la Fundación Milenio, Napoleón Pacheco, la mayor emisión de bolivianos "está ejerciendo una presión inflacionaria".
Puntualizó que cuando el ente emisor incorpora un dólar a sus reservas, tiene que emitir el equivalente en moneda nacional, según el tipo de cambio vigente.
"El aumento en el valor de las exportaciones, el incremento significativo en las remesas y obviamente los ingresos procedentes del narcotráfico han ingresado a la economía boliviana y el Banco Central de Bolivia (BCB) por esa vía ha logrado incrementar sus reservas fuertemente", precisó.
En una entrevista con la red ATB, y rescatada por la AP, el jefe nacional de UN, Samuel Doria Medina, indicó que la inflación se debe, entre otros, al ingreso de más dólares del narcotráfico.
"El Gobierno tiene que tomar medidas para evitar que siga creciendo la producción de coca y por tanto de cocaína", sostuvo.
Según el ex presidente del BCB Armando Méndez, la inflación se debe a que existe demasiado dinero en el país. "En el mundo hay mucha liquidez, pero menos que en Bolivia. El país está con muy fuerte liquidez, será el perdonazo de la deuda, las remesas del exterior, el narcotráfico, el gas, está entrando plata y el aparato productivo no cambia de la noche a la mañana".
Agregó que, si bien no hay un descontrol de precios, el exceso de liquidez causará problemas.
Tanto las exportaciones bolivianas como las remesas han registrado incrementos notables en los últimos años. El 2006, las ventas al exterior superaron los 4.000 millones de dólares. Mientras que, según información del BCB, hasta fin de año ingresarán al país 700 millones de dólares en remesas.
En el caso del narcotráfico, existe preocupación en naciones vecinas, como Brasil, con respecto al incremento de la producción de cocaína en Bolivia. Por otra parte, en un informe reciente, las Naciones Unidas (ONU) han alertado sobre un incremento en el consumo de droga en el país.
El viceministro de Planificación Estratégica Plurianual, Humberto Arandia, afirmó que la mayor cantidad de dinero en la economía se debe únicamente al incremento de las exportaciones y también de las remesas. Más Información
BARAJAS AEROPUERTO POLIVALENTE
Inmigración clandestina de colombianos y emigración clandestina de capitales (hacia Colombia). Negocio redondo. Pero ¿qué está pasando en la T-4?

FUNCIONARIOS ESPAÑOLES NEGLIGENTES
España se ha convertido en una potencia en la importación de mano de obra barata, prostitutas, inmigrantes clandestinos, delincuentes y falsos turistas. Asimismo exporta irakíes a EEUU con pasaportes falsos y montañas de dinero (sin declarar) a Colombia. ¿Qué sucede en los aeropuertos españoles? ¿A cuánto asciende la evasión de capitales procedente del crimen organizado y la prostitución? ¿Cuántos terroristas, delincuentes y mafiosos circulan por el mundo con la nacionalidad española? ¿Cuánto tiempo aún tardará EEUU en solicitar visado a los españoles de verdad a la vista de la falta de credibilidad del pasaporte de la "octava potencia" económica del mundo?
DESARTICULAN MAFIA COLOMBIANA DE INMIGRANTES
NACIONALIDAD ESPAÑOLA DESCAFEINADA

GUERRA SIN CUARTEL
El narcotráfico colombiano en sus tres vertienes (carteles, paramilitares y FARC) es tan peligroso como el terrorismo islámico o la peste "bolivariana" chavista por su capacidad de penetración en la economía regular de cualquier país (Panamá, Costa Rica o Guatelamala ya casi son narcocolonias) y la infiltración del Estado (presidentes, diputados, jueces, policías, militares). En México se ha convertido en una pesadilla en la frontera con EEUU y en España ha conquistado el mercado de la droga hasta convertir a los españoles en los primeros consumidores per cápita de cocaína en el mundo. ¿Cómo ha podido entrar semejante cantidad de droga sin haber sido detectada? ¿Quién miró para otro lado? Este hecho es la confirmación de la narcolombianización en ciernes de la "nación" expañola. Sin la masiva y descontrolada inmigración de colombianos, un millón apróximadamente, como ya sucedió en EEUU, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Guatemala, no hubiera sido posible la expansión de los tentáculos (informantes, distribuidores, testaferros) del narcotráfico. ¿Cómo distinguir ahora la paja del grano? Ya es tarde porque el caballo de Troya ya incubó el huevo de la serpiente. Más pronto o más tarde descubrimeros los vínculos entre los políticos traidores "autóctonos" y las mafias colombianas porque de la noche a la mañana un país no se convierte en "lider" planetario del consumo de cocaína (por delante incluso de EEUU) sin la vista gorda de las autoridades "autóctonas". El narcotráfico colombiano es un veneno sin antídoto (democrático), y como botón de muestra está la tentativa de asesinato del ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Fernando Berrocal Soto, decidido a deportar a miles de colombianos indocumentados y delincuentes y cortar por lo sano la penetración del narcotráfico en Costa Rica como base de operaciones hacia EEUU y Europa.
SOBERANÍA DEMOCRACIA SEGURIDAD
España es la puerta de entrada de la cocaína colombiana en Europa, pero también es la plataforma donde los carteles blanquean sus ganancias obtenidas en la UE. El Departamento del Tesoro de EE UU sitúa España en el selecto grupo de países donde los empresarios de la droga inician el circuito del lavado. Es el único país europeo que se cita. La CIA, por su lado, califica el territorio nacional como "lugar de blanqueo de los traficantes colombianos". El último gran narco detenido, Chupeta, había mandado a dos hermanastros a crear empresas a Madrid. España se incautó en 2006 de 2.700 millones de euros del crimen organizado, casi el doble que el presupuesto del Ministerio de Justicia español.
Los principales carteles de la cocaína de Colombia utilizan España como plataforma en Europa para lavar el dinero ilícito obtenido de su negocio en el viejo continente. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos considera, según sus informes, que los grandes grupos colombianos emplean para blanquear su dinero negro un reducido número de países: Colombia, Panamá, Costa Rica, Perú, la isla de Aruba (perteneciente a los Países Bajos) y, claro, España.
La CIA, por su lado, asegura que el territorio español no es sólo la puerta de entrada de la cocaína para la UE, sino también "un lugar para el lavado de dinero de los traficantes de narcóticos colombianos". El negocio global de la droga mueve 322.000 millones de dólares anuales, según el Informe Mundial de Drogas de la Oficina de Drogas y Crimen de Naciones Unidas. Casi dos tercios corresponden a la cocaína.
España es, sin duda alguna, la puerta de entrada de la cocaína en Europa. La conclusión se obtiene de dos datos. El primero es que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad quitaron el año pasado de la circulación 49.650 kilos, una cifra sólo superada por Colombia, Venezuela y EE UU. El segundo es que, desde 2005, España tiene un porcentaje de consumidores de cocaína superior al de EE UU, aunque este país es el mayor mercado mundial y el que suma más consumidores en números absolutos.
Las operaciones de narcotráfico se pagan en metálico. Los narcotraficantes suelen cobrar en maletas llenas de billetes un dinero que tiene que llegar al proveedor. El precio medio de un kilo de cocaína al por mayor es de unos 41.800 dólares. Es decir, que si un grupo de narcotraficantes logra introducir un cargamento de 2.000 kilos (la carga media que llevaban los barcos incautados por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado, Udyco) el monto total a pagar es de 83,6 millones de dólares. Es en ese momento cuando empieza el circuito del lavado del dinero.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en su informe de 2007 titulado Impacto de la Sanciones Económicas contra los Carteles Colombianos de la Droga asegura que los carteles de Cali, Valle del Norte y de la Costa Norte utilizan España como punto de blanqueo de sus ganancias europeas. "Cada imperio de la droga", asegura, "incluye una vasta red de empresas, manejada por familiares y otros trusts, en Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, España y Venezuela".
El ejemplo de libro es el del cartel dirigido por los hermanos Gilberto José y Miguel Ángel Rodríguez Orejuela. Partiendo de una empresa que denominaron Drogas La Rebaja (es un nombre real), creó un emporio empresarial que se extendió a España. Aquí, el Tesoro de EE UU señaló a 13 empresas como vinculadas a los Rodríguez Orejuela. Se trataba de seis sociedades limitadas de inversión (inmuebles y valores), algunas imprentas, empresas de servicio e, incluso, de material informático. La información, recabada tras las investigaciones en EE UU y Colombia, fue transmitida a España. Pero cuando los datos llegaron, esas empresas habían sido vendidas, liquidadas o extinguidas.
De libro también es el ejemplo de Orlando Sabogal Zuloaga, detenido en Majadahonda (Madrid) en octubre pasado. Conocido como El Socio, está considerado el brazo derecho de Luis Hernando Gómez Bustamante, jefe del cartel Norte del Valle, la organización de narcotraficantes a la que Estados Unidos atribuye la distribución del 40% de la cocaína que se consume en el mundo. Era el "recaudador ejecutivo" de la organización, pero los investigadores de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil no lograron dar con las empresas que utilizaba para reexpedir el dinero a su jefe. "Es que eso es precisamente lo más difícil de investigar", asegura un mando de la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF).
No es fácil, porque los narcotraficantes se han hecho expertos en ingeniería financiera. "Y porque ligar un dinero que ya ha pasado por varias empresas, incluso por un paraíso fiscal, a la actividad ilícita original del tráfico de drogas es una tarea ímproba", subraya el mismo comisario. El objetivo de las redes es "acercar" el dinero hasta donde reside el capo narco. El método es llevárselo directamente en metálico (en barcos, camuflado en contenedores, con personas que se lo pegan al cuerpo) o hacerlo a través de operaciones financieras.
Los traficantes suelen utilizar estas empresas para operaciones concretas. Para ello compran compañías con un discreto historial de facturación, con dinero que procede de varias empresas puente o pantalla, lo que dificulta su seguimiento, especialmente si alguna de ellas está radicada en un paraíso fiscal. El dueño aparente de ese trust es "un abogado o un asesor fiscal, que a veces tiene una pequeña participación y suele ejercer de administrador". El siguiente paso consiste en inyectarle dinero que procede de las ganancias de la operación de narcotráfico, de forma que la empresa empieza a generar beneficios ficticios. Ese dinero empieza a estar blanqueado.
La misma empresa establece relaciones con otras firmas pantalla. El dinero suele saltar a Suiza, luego a un país no considerado caliente (sospechoso) para llegar a Miami o a una isla del Caribe, ya limpio. El dinero ya está a disposición de los narcos. Las cuentas utilizadas no están abiertas mucho más de un mes. Así, cuando el aviso llega a la policía o la Guardia Civil o al Servicio de Prevención del Blanqueo del Banco de España, no hay ni un duro en la cuenta. Más información .
Dos hermanastros del último gran "narco" detenido crearon en España "sociedades mixtas" con "hombres de paja" nacionales (o nacioanalizados).
El Chupeta había puesto sus tentáculos en España. Juan Carlos Ramírez Abadía, detenido el pasado 7 de agosto en Sao Paulo (Brasil), es el último gran narcotraficante colombiano que cae en manos de la justicia. Sus hermanastros habían residido en España entre octubre de 2001 y octubre de 2004, tiempo que emplearon en crear una red de empresas para el blanqueo de dinero. Esas empresas supuestamente enviaron a Brasil, a través de España, el dinero de sus ganancias en Europa; y
vía México, sus beneficios en Estados Unidos. El dinero fue reexpedido a un banco de Uruguay, desde donde dos socios brasileños de Chupeta se lo iban llevando hasta São Paulo. Con esa pasta, el narco había creado 16 empresas.
Ramírez Abadía, de 44 años, creció al amparo de los hermanos Rodríguez Orejuela, mandamases del cartel de Cali, hasta que logró independizarse de ellos sin entrar en guerra. Se licenció en Económicas en Bogotá. Considerado como un hombre de buenas maneras pero extremadamente violento, prácticamente tomó el control de toda la cocaína que se vendía en Los Ángeles (California). Luego extendió su polvo blanco por la ciudad de Nueva York. Su poder llegó a ser tal que la Agencia Antidroga Americana (DEA, en sus siglas en inglés), ofrecía por su captura una recompensa de cinco millones de dólares y lo situó en la lista de los 11 narcotraficantes más importantes, ya que fue elevado a la categoría de "jefe del cartel del Norte del Valle".
El día que fue detenido estaban junto a él sus hermanastros Peter García Verano (también se hacía llamar Victor), de 44 años, y Jaime Hernando Martínez Verano, de 49. Ambos fueron localizados en España, en Madrid, en octubre de 2001. Peter obtuvo permiso de residencia y estuvo viviendo en la calle del Capitán Haya. Jaime, en cambio, entraba y salía continuamente de España como turista.
Los dos hermanastros por parte de madre del Chupeta desarrollaron "actividades empresariales", mediante la creación o participación en "sociedades mixtas en las que figuraban españoles", muchos de los cuales eran meros "testaferros u hombres de paja", según fuentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) central y el Grupo de Localización de Fugitivos, ambos dependientes de la Comisaría General de Policía Judicial.
Dichas empresas eran utilizadas para el blanqueo de capitales. Las pesquisas permitieron descubrir "un entramado utilizado para dar aspecto legal a los pingües beneficios obtenidos de las actividades de narcotráfico a gran escala". Los hermanastros abandonaron España a finales de 2004, pero la información obtenida desde España coadyuvó a la localización de Chupeta.
El dinero procedente de España iba dando saltos por empresas hasta acabar en sendas cuentas del Banco de la República, en Uruguay. Ramírez Abadía, según las autoridades colombianas, logró acumular una fortuna calculada en 1.800 millones de dólares.
Pero el Chupeta era también especialista en amontonar dinero en metálico. El narco lo escondía en bolsas de plástico cerradas al vacío para evitar su deterioro. Ese dinero lo empleaba en el pago de mercancías y servicios. En enero de este mismo año fueron encontradas de esa guisa, enterrados bajo unas casas de Cali vinculadas a Ramírez Abadía, seis caletas o escondites subterráneos con más de 89 millones de dólares en metálico, de los cuales casi dos millones se los habían comido los gorgojos (insectos). Más seguro, guardaba 309 lingotes de oro en un escondite en el barrio Prados del Norte, de Cali.
La detención de Ramírez Abadía ha reabierto en Cali el misterio de las caletas donde supuestamente oculta el dinero, incluso cierta fiebre del oro por encontrarlas. El Gobierno colombiano se ha comprometido a utilizar el dinero en metálico incautado por ahora -que según la revista Semana, de Colombia, se guarda en una bóveda del banco de la república- para construir casi 5.000 viviendas en Cali y Buenaventura.
Sin embargo, en el momento de su detención en una mansión de Morada dos Lagos, en Aldeia da Serra, zona de Grande São Paulo, los agentes sólo localizaron 300.000 dólares en metálico. La operación que llevó a la detención en São Paulo de Chupeta y 12 personas más fue fruto de la colaboración de las policías de Estados Unidos, Brasil, Argentina, Uruguay, Colombia y España.
De nada le valieron sus operaciones de cirugía estética (su aspecto físico, francamente, había empeorado) ni las artimañas que había inventado para que se perdiera su rastro en Brasil, para que pareciera que ya no se dedicaba a traficar con cocaína. Le delataron sus operaciones financieras (había creado 16 empresas en Brasil con operativas sospechosas) y la adquisición de 28 viviendas, muchas de ellas de lujo, en São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Paraná, Santa Catarina, Cutitiba, Porto Alegre y Río Grande del Sur.
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HERENCIA MALDITA DEL NARCOTRÁFICO
PANAMÁ EN LAS GARRAS DE LAS MAFIAS COLOMBIANAS
MADRID CAPITAL EUROPEA DE LA COCAÍNA
Hace casi 20 años que en la Audiencia Nacional se preparaba la Operación Nécora, el primer golpe policial contra una telaraña de narcos gallegos que abandonaron el tráfico de tabaco para dedicarse al de cocaína. Una década después, los responsables de casi todas las organizaciones que controlaban ese negocio se encontraban entre rejas, un escenario que propició la entrada de los carteles colombianos hasta convertirse en los dueños de un pastel de beneficios mundiales cercanos a los de la industria farmacéutica.
Miguel Muñoz, jefe de la Sección IV del Servicio Central de Estupefacientes, ha detenido a cientos de narcos desde 1989, pero se muestra pesimista cuando analiza el resultado después de tantos años. "El tráfico de cocaína se ha desbordado. A mediados de los noventa, intervenir una embarcación era un éxito y el pasado año, sólo esta sección capturó siete. Viendo los datos de consumo nos podemos hacer una idea de la cocaína que entra y creo que sólo logramos un 20% de eficacia", lamenta.
Según Muñoz, los cargamentos que entran en España se han cuadruplicado respecto a los noventa, cuando el negocio lo controlaban los gallegos. "Sobre todo han crecido las bandas dedicadas a este tráfico integradas por colombianos y ecuatorianos, una actividad que nos desborda y que requiere más medios. Tenemos que averiguar cómo consiguen llegar a España", subraya.
La droga que introducen los colombianos se almacena en su mayor parte en África. Son los más activos y su cometido es vender la droga que se produce en su país. Luego envían los beneficios utilizando complejos sistemas financieros para blanquearlos. Por el momento, sólo abastecen de esta sustancia a Europa aunque en EE UU hace décadas que comercializan la marihuana y en los últimos años han presentado su producto estrella, la heroína blanca, como una alternativa a la cocaína, menos destructiva y más adictiva y de la que en España ya se han detectado dos envíos.
"Pero los carteles de México ya están operando aquí", advierte Muñoz. "Este año, hemos apresado dos cargamentos y los cabecillas procedían de aquel país. Es otra seria amenaza para España, donde podría reproducirse la batalla que libran en EE UU colombianos y mexicanos en su intento por controlar mayores mercados", comenta con preocupación.
En este escenario, Madrid se ha convertido en el principal asentamiento de estas organizaciones. "Hoy es el gran centro de distribución de coca hacia Europa, también porque es la capital con más demanda y
donde pasan más desapercibidos entre los inmigrantes", afirma Muñoz. "Desde aquí se controla el gran tráfico y los cargamentos que llegan por aire y mar. Es la ciudad con más traficantes y un supermercado de droga que incluso abastece a Galicia cuando escasea la oferta", añade.
Los gallegos han perdido la fama de épocas pasadas pero no la actividad. "En absoluto han perdido peso", explica el responsable de estupefacientes. "Los grupos asentados en Galicia siguen tan activos como en los noventa pero se han especializado en el transporte". Una especialidad imprescindible y que desarrollan a la perfección. "Los carteles necesitan de ellos y, de hecho, es una actividad que ha aumentado mucho si bien han aparecido organizaciones de otros países como Marruecos, preparadas para mover la cocaína almacenada en África".
En diciembre, Muñoz y sus hombres lograron uno de sus mayores golpes al desarticular una organización de 50 personas al frente de la cual estaba Jorge Isaac Vélez Garzón, un contacto del cartel de Bogotá que se inició en España en 1991 de la mano del gallego José Ramón Prado, Sito Miñanco. Junto a él, jóvenes pero conocidos narcos de la ría de Arousa como José Benito Charlín, Daniel Baúlo o el empresario de Vigo Alfonso Juncal, se encargaban de organizar el desembarco de la droga con el apoyo de un grupo de traficantes marroquí.
En sólo seis meses, la organización logró introducir 10 toneladas de cocaína utilizando una potente lanzadera, la Zenith, construida en unos astilleros italianos meses antes de ser apresada y con base en Casablanca (Marruecos). Los cargamentos venían de Colombia en barcos nodriza, como lo hacían en los noventa los gallegos, pero empleaban potentes lanchas neumáticas en lugar de las clásicas planeadoras para llegar a las costas de Portugal y Galicia.
En 1997, un confidente alertó a la Policía sobre los intentos de una conocida organización gallega para adquirir en la compañía norteamericana McDonnell Douglas, un avión de desguace para realizar un importante transporte de cocaína que iba a lanzarse a un lago en el interior de la Península. Nadie le creyó, a pesar de que el aparato lo iba a pilotar un comandante de Iberia retirado del que facilitó nombre y apellidos.El tráfico aéreo era entonces un método empleado por los cartel mexicanos para introducir en EE UU cargamentos de cocaína colombianos que a este lado del Atlántico parecían ciencia ficción. "Hoy ya es una realidad y sabemos que es uno de los sistemas utilizados para transportar los alijos desde África que se está perfeccionando cada día", subraya Miguel Muñoz, jefe de la Sección IV del Servicio Central de Estupefacientes. "Lo que ocurre en Norteamérica suele acabar pasando aquí porque los cartel son los mismos", advierte.Pero la imaginación de los narcos va más lejos. El submarino es un medio de transporte costoso pero, aún así, lo han intentado aunque sin éxito. Se han interceptado varios sumergibles, uno de ellos en Galicia el año pasado, pero no se halló rastro de droga. Muñoz cree que el tráfico de contenedores es el más seguro para los traficantes aunque requiere más control ante el volumen que se registra en España, que supera los ocho millones anuales. El puerto de Algeciras es, desde hace años, uno de los puntos calientes en el transporte de cocaína, aunque hay evidencias de que los pesqueros que faenan en el Atlántico han recuperado protagonismo como uno de los eslabones en la introducción de alijos."El terrorismo internacional ha desplazado la lucha contra el narcotráfico a un segundo plano muy lejano", asegura Muñoz. "Por ejemplo, la obsesión de los americanos es evitar la entrada de armas en sus puertos y nosotros dedicamos grandes esfuerzos en reprimir el tráfico de personas con la implantación del SIVE (Sistema Integrado de Vigilancia Exterior), tan necesario para controlar los alijos en las zonas costeras de Galicia", subraya el experto antidroga.Para Muñoz, organizar un cargamento está al alcance de cualquiera. "Con que conozcas a un proveedor es suficiente. No es necesario tener una gran infraestructura. Traficantes muy jóvenes y de poca monta consiguen su objetivo porque la demanda, desgraciadamente, la tienen garantizada", añade. Información.
La cocaína colombiana llega a España escondida en los más variopintos lugares. Desde hace años, los narcos se sirven de todo tipo de artilugios -muñecas de porcelana, crucifijos, cuadros...- para escamotear la droga de las fuerzas del orden y meterla en suelo español y, desde aquí, parte de ella suele ir a países europeos. La Policía Nacional desveló ayer el último invento en escondrijos de los narcos: cocaína oculta en caramelos con palo (los populares chupachups) y en tapicerías de sofás, sillas y otros enseres.
A comienzos de este mes, la Brigada Central de Estupefacientes ha desmantelado tres laboratorios clandestinos (en las localidades madrileñas de El Molar y Parla, y en la toledana de Seseña) que eran utilizados por una banda para recuperar la droga que traían de Colombia impregnada en tapices de sillas. En el caso de los chupachups, los narcos cortaban por la mitad el caramelo y llenaban de cocaína el hueco interior. La policía mostró ayer cientos de chupachups de los empleados por la banda.
No sólo han sido desmantelados los citados laboratorios: en la operación han sido detenidas 13 personas, la mayoría de origen colombiano, aunque también hay españoles, venezolanos y una portorriqueña.
El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, felicitó ayer a la Brigada de Estupefacientes por esta operación. Y se refirió a los detenidos como "narcotapiceros". El proceso de infiltración de la droga en los tapices de esos enseres se hacía en Colombia. Y luego llegaba a España en barcos, dentro de contenedores que arribaban a puertos de la Comunidad Valenciana. Y desde aquí, por carretera, eran trasladados a los citados laboratorios de Madrid y Toledo para su extracción mediante procesos químicos. Los citados laboratorios estaban preparados para recuperar diariamente unos 5,5 kilos de cocaína infiltrados en las tapicerías. En el mercado negro, cada kilo de cocaína se traduce en unas ganancias para los narcos de unos 35.000 euros.
En los registros practicados en las casas de los detenidos y en los laboratorios, los agentes se incautaron de 35 kilos de cocaína recuperada tras el oportuno tratamiento químico. Los agentes intervinieron en los laboratorios, aparte de sillas, sofás y piruletas, unos 500 litros de productos químicos -etilacetato, hexano, metiletilcetona, ácido sulfúrico, ácido clorhídrico, amoniaco y alcohol-. Y recipientes vacíos de diferentes tamaños, jarras con escala, papel filtro, básculas, probetas, embudos, extractores de humos, un hornillo eléctrico y ventiladores, empleados para recuperar la cocaína. El proceso no consistía sólo en extraer la coca: la banda también disponía de útiles para secarla y embalarla.
Los detenidos se cuidaban mucho de la policía. El laboratorio de El Molar está situado en un chalé enclavado en un paraje rural que permitía el control de los accesos por parte de sus ocupantes. Para detenerles fue necesaria la intervención del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía. Se trata de personas muy peligrosas.
Las investigaciones se iniciaron el pasado mayo. A los investigadores les extrañó que un grupo de personas de nacionalidad colombiana mostrara interés en adquirir grandes cantidades de productos y sustancias químicas. Se les identificó y se comprobó que ninguno de ellos desarrollaba actividad que pudiera justificar la utilización de ese tipo de productos químicos. Les siguieron la pista y encontraron los laboratorios.
A uno de los narcos se le intervino en su casa una pistola además de 40 plantas de marihuana.
Información.
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