Bogotá - Colombia 11 de enero de 2004
Domingo
 
Periodismo Investigativo

Enero

La ruta secreta de un prófugo de la justicia desde hace 3 años

El regreso de Cuevas

Una solicitud de asilo en trámite, dos procesos en España y Colombia, cobros con una textilera en Bogotá y la futura compra de la casa de Santiago Medina, evidencian la reaparición del cuestionado hombre.

Norbey Quevedo H.

Datos clave

  • Uno de los sitios a donde acudió Cuevas Cepeda una vez ingresó a España fue Moratín, una estación de la guardia que posteriormente fue trasladada para la calle mudanzas, en Madrid.

  • En uno de sus frecuentes traslados por Europa entre la frontera de Francia y España, Cuevas fue requerido por las autoridades por exceder el límite de velocidad. Cuevas Cepeda se identificó con credenciales del Chicago Tribune y The New York Times.

  • En abril de 2001, una vez se conocieron las fotografías de Cuevas en compañía de diversas personalidades, su padre, Óscar Cuevas Gamboa, explicó que en su familia no eran lavadores de dólares, sostuvo que su hijo no se fugó de la cárcel La Picota, sino que fue secuestrado por guerrilleros o la delincuencia común.

  • Los Cuevas, padre e hijo, en el momento de la desaparición de este último, estaban siendo procesados por un supuesto lavado de dólares para el cartel de Cali.

  • La investigación contra Cuevas Cepeda se inició a comienzos de 1996, cuando fiscales de la Unidad de Lavado de Activos hicieron seguimiento a las transacciones del grupo Móbil- Ami, un conglomerado empresarial de 40 empresas constituido en 1993 en la Isla de Man, ubicada en el mar de Irlanda. Las compañías se dedicaron supuestamente a negocios en el sector energético.

  • Las empresas de “papel” de Cuevas y sus socios se constituyeron con un capital de US$4.000 por vía telefónica.

  • Posteriormente se descubrió que el grupo empresarial operaba en una oficina de un centro comercial ubicado al norte de Bogotá.

En una casa de la calle Manuel González Longoria, del exclusivo barrio Salamanca, en Madrid (España), vive desde enero de 2002 Óscar Fernando Cuevas Cepeda, uno de los colombianos más cuestionados por las autoridades y prófugo de la justicia desde hace tres años, cuando se fugó de la casa cárcel La Picota.

En Madrid, Cuevas hace parte de un privilegiado círculo social de la colonia colombiana, asiste con frecuencia a eventos sociales de este grupo y sus relaciones le permiten compartir incluso con algunas de las familias más adineradas de la sociedad madrileña.

Entre la colonia colombiana en España, muy cuestionada por las autoridades de ese país, existe preocupación por las actividades de Cuevas. Por esta razón, algunos nacionales residentes en Madrid decidieron contarle a El Espectador lo que está pasando.

De hecho, la oficina del Comité Interministerial de Asilo y Refugio de España tramita una solicitud de asilo que los abogados de Cuevas Cepeda pidieron, argumentando que es un perseguido de la Fiscalía y del grupo armado ilegal Eln.

Igualmente, desde el pasado 23 de julio de 2003, Cuevas y su esposa Beatriz Eugenia Salazar Jaramillo, son protagonistas de un litigio en el Juzgado 14 de Instrucción de Madrid, por la inversión de nueve millones de pesetas (54.000 euros) en un negocio para la comercialización de maderas. En el caso las partes fueron representadas por los abogados españoles Carlos Bermejo Prieto y Juan Ayal Cabero (ver facsímil).

Aún más, pese a que Cuevas, su esposa Beatriz Eugenia Salazar Jaramillo y su hija residen en España, la familia recientemente reactivó algunos negocios en Colombia.

Con la Sociedad Confecciones San Miguel Epsilon Delta Ltda., que representa legalmente su padre Óscar Cuevas Gamboa, otorgó poder a los abogados Pedro Pablo Ocampo y Jorge Vargas Esteban para recaudar millonaria cartera producto de las actividades de la empresa (ver facsímil).
También, representantes de Cuevas en Bogotá adelantan negociaciones para adquirir la mansión del fallecido ex tesorero de la campaña Samper Presidente, Santiago Medina, según comentaron dos de los 22 beneficiarios del testamento que el anticuario protocolizó en la Notaría 20 de Bogotá, el 28 de septiembre de 1998. Por este hecho, no se descarta el regreso de Cuevas a Colombia.

Para ampliar, haga click sobre la foto
Facsimil de las páginas uno y dos de una declaración en el juzgado de Instrucción 14 de Madrid que evidencia la aparición de Cuevas Cepeda en España.
Facsímil del poder que una empresa textilera de los Cuevas entregó recientemente en Colombia a dos abogados para cobrar millonaria cartera vía proceso ejecutivo.

La captura

Óscar Fernando Cuevas fue capturado el 17 de enero de 2000 por la Fiscalía. Portaba documentos de identidad a nombre de Jairo Galeano Lee, un colombiano que había muerto en Roma hacía seis años. Cuevas enfrentaba un proceso por lavado de dólares para el cartel de Cali. Además, se le sindicaba de nexos financieros con el grupo armado ilegal Farc. Permaneció recluido quince meses en la casa cárcel La Picota.

Allí logró el beneficio de extramuros (salidas diarias de la cárcel con retorno), pero misteriosamente, en la mañana del 6 de abril de 2001, el vehículo donde se transportaba se estrelló y Cuevas desapareció. Al día siguiente, su familia, a través de la Fundación Colombia Paz que manejaba, hizo público el hecho en un aviso de prensa.

Hasta ese entonces, el caso parecía uno más, a tal punto que el fiscal de la época, Alfonso Gómez, calificó a Cuevas como un sindicado cualquiera. Pero la aparición de varias fotografías, el sábado 14 de abril, una semana después de su supuesta desaparición, lo convirtieron en hombre público.

Las fotografías mostraron a Cuevas en la posesión del presidente Andrés Pastrana, con los ex presidentes de Argentina Carlos Saúl Menem y de Venezuela Carlos Andrés Pérez, así como junto al ex embajador de Estados Unidos en Colombia Myles Frechette y con Miller Perdomo, uno de los comandantes de las Farc, muerto por el Ejército.

Con las imágenes quedó claro que el enigmático Cuevas era más que un simple sindicado, con una “hoja de vida” muy particular: economista de la Universidad de Harvard, condenado por la justicia de los Estados Unidos por tráfico de narcóticos, testigo contra el ex presidente de Panamá, el general Manuel A.Noriega; procesado en Colombia por lavado de dólares para el Cartel de Cali, propietario de más de 40 empresas en la isla Man, a través de las cuales habría lavado 120 millones de dólares; asesor financiero de las Farc, un hombre con contactos en altos círculos y fungía como periodista investigativo de la Revista Latinoamérica Internacional y corresponsal del New York Times.

Ante la misteriosa fuga de Cuevas, el Inpec y las autoridades ordenaron “una exhaustiva investigación”, sin resultados, y hasta hoy no se conocía el paradero del colombiano.

Ruta de escape

¿Pero qué hizo Cuevas durante estos últimos tres años? ¿Cómo resultó en España? A mediados de abril de 2001, una vez su esposa Beatriz Salazar publicó el aviso de prensa informando la desaparición, Cuevas se trasladó por tierra a Venezuela.

No obstante, en los registros de emigración de las autoridades sólo aparecen salidas internacionales hasta 1996. Según información del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, Cuevas tiene dos órdenes de captura vigentes, por lavado de activos y fuga de presos.

Con esos antecedentes y luego de su salida irregular del penal, Cuevas sabía que no podía ir a nungún aeropuerto en Colombia, por ello cambió su identidad e ingresó al país vecino hasta llegar a Caracas. “Su nueva imagen era de un hombre más delgado, con el cabello corto, que usaba fijador”, recuerda un testigo que lo identificó en esa capital.

Pero, mientras recorría sólo y tranquilo las calles de Caracas, su esposa viajó a España, en donde permaneció entre mayo y agosto de 2001. En Madrid, Salazar contactó una firma de abogados para analizar cuáles serían las posibilidades de su esposo si se trasladaba al país ibérico.

Los abogados españoles estudiaron el caso y le explicaron a la mujer que la única forma de protegerse tanto de las autoridades locales como españolas sería solicitando asilo. Pero le advirtieron que para lograrlo debía cerciorarse de que sobre Cuevas no pesara orden internacional de captura.

Y así fue. Pese a su complicada situación, Cuevas no poseía ningún requerimiento internacional para su captura. Hoy esta situación es corroborada por la propia Interpol en Colombia. Este hecho dejó el camino expedito para el posterior traslado del prófugo a España.

Pero además de buscar a los abogados, la esposa de Cuevas Cepeda comentaba a propios y extraños que su esposo había sido asesinado por el grupo armado ilegal Farc al no reunir el dinero para pagar su liberación. De esta manera justificaba su deseo de vivir en España junto con su familia. Por esos días Salazar se dedicó a vender joyas, especialmente diamantes, y arte a los españoles. También a pensar en el montaje de una industria para llevar madera a España desde Colombia.

A finales de noviembre de 2001, la esposa de Cuevas Cepeda regresó a Bogotá, recogió a su hija, organizó la mudanza para Madrid y se trasladó a Caracas para reunirse con él. Allí permanecieron varios días.

Vía Madrid

Cuevas obtuvo una supuesta identidad venezolana. Con su esposa y su hija viajó a comienzos de diciembre de 2001 a Amsterdam, Holanda. Luego pasaron a Montecarlo y posteriormente se trans portaron a Roma. El 20 de diciembre de 2001 llegaron a Madrid.

En la capital de España, Cuevas llamó a la oficina del Ministerio del Interior español. En una línea 900, especial para asilo y refugio, obtuvo la primera cita para exponer su caso.

En el expediente de solicitud de asilo, Cuevas aseguró que es un perseguido de la Fiscalía y que estuvo secuestrado por el grupo armado ilegal Eln. Además, se presentó como un defensor de derechos humanos, presidente de la Fundación Colombia Paz y un periodista investigativo, miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP.

Ante las autoridades españolas también explicó que fue el periodista que desenmascaró a diversos políticos en el proceso 8.000 y que por ello él y su familia eran perseguidos, al punto que su primo, el ex alcalde de Cali Mauricio Guzmán Cuevas, fue obligado a renunciar por presión de la mafia.

Hoy se desconoce si para el trámite de asilo Cuevas cambió de identidad y si le fue asignado el número de identificación de extranjero, NIE.

Un abogado experto en este tipo de trámites explicó que mientras el gobierno español determina el asilo, el solicitante tiene derecho a permanecer en territorio ibérico. Por esta razón, Cuevas Cepeda y su esposa Beatriz Salazar Jaramillo se mueven como pez en el agua por las calles de Madrid y visitan con frecuencia varios países de Europa.

Misión imposible

El caso fue olvidado por las autoridades. Excepto por la Interpol, que en octubre pasado ofició a las autoridades de los Estados Unidos pidiendo información sobre la condena de Cuevas en ese país.

La investigación de la Fiscalía se inició en 1996, el proceso llevaba cinco años en el ente acusador cuando se produjo la salida de Cuevas de la cárcel. Sin embargo, después de la fuga, los fiscales del caso no oficiaron a la Interpol para pedir su captura internacional. Por esta razón, fuera del país Cuevas no aparece en las circulares que referencian a personas con antecedentes o buscadas por la justicia.

En el DAS y en la Dirección de Inteligencia de la Policía sólo reposan algunos archivos de prensa del año 2001 que hacen referencia al caso, así cómo las dos órdenes de captura que tiene vigentes Cuevas.

Sobre la aparición de Cuevas en España, César Augusto Leyva Muñoz, vicecónsul de Colombia en Madrid, señaló: “Después de una búsqueda minuciosa, no hemos encontrado en nuestros archivos (inscripción consular y centros penitenciarios) información relacionada con el señor Óscar Fernando Cuevas Cepeda”.

Parte de las pruebas contra Cuevas fueron entregadas a mediados del año pasado al juez Baltasar Garzón en España por un grupo de investigadores privados, señaló una fuente. El juez español tampoco ha hecho un pronunciamiento oficial sobre el caso del misterioso hombre que burló la justicia con una supuesta desaparición.

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