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ECONOMÍA-COLOMBIA: Apreciación
acelerada Por Helda
Martínez
BOGOTÁ, may (IPS) - La boyante
moneda colombiana espanta a exportadores y amenaza
con provocar una ola de despidos, mientras crecen
las reservas internacionales y el mercado se
inunda de dólares procedentes de remesas, de
inversiones extranjeras y de la economía negra del
narcotráfico.
El peso colombiano se apreció casi
11 por ciento en lo que va de 2007 y 17 por ciento
en los últimos 12 meses frente al dólar, con una
caída vertiginosa de la divisa estadounidense en
la primera mitad de mayo que la llevó a un valor
de 1.998 pesos por unidad.
Según
analistas, el desplome de mayo se debió a que el
Banco de la República (entidad emisora) no
adquirió divisas como había hecho en los primeros
meses del año por un total de 4.500 millones de
dólares.
Esta cifra es igual al cálculo de
"pérdidas por la revaluación en el último año",
dijo a la prensa Javier Díaz, presidente de la
empresarial Asociación Nacional de Comercio
Exterior.
El dólar experimenta una caída
generalizada en la mayoría de las economías con
régimen cambiario libre, aseguran especialistas.
Pero en Colombia, el peso se fortalece por
circunstancias como el ingreso masivo de remesas
de emigrantes y fondos internacionales en dólares,
la repatriación de capitales por inversionistas
locales que vislumbran escenarios económicos
positivos y aumentos en las tasas bancarias de
interés.
Influye también la inversión
extranjera directa, que ascendió en 132,4 por
ciento entre abril de 2006 y el mismo mes de 2007,
al pasar de 1.122 millones de dólares a 2.608
millones, según información del banco emisor.
Además, en la abundancia de billetes
verdes "cuentan razones como el lavado de dólares
y el narcotráfico", dijo a IPS el economista e
investigador de la estatal Universidad Nacional de
Colombia, Jorge Iván González, sumada a "la locura
(del presidente estadounidense George W.) Bush en
la búsqueda de pagar la guerra (contra Iraq). Y en
esto no puede intervenir la junta directiva del
emisor" colombiano, ironizó.
Para
González, la caída del dólar es resultado "de una
economía de mentiras, que crece sin una industria
que respalde ese crecimiento, que ha creado un
imaginario de riqueza".
Mauricio Cárdenas,
nombrado el jueves como integrante de la Comisión
de Expertos del gobierno y presidente de la no
gubernamental Fundación para la Educación Superior
de Desarrollo, aseguró que la apreciación de la
moneda "es negativa para casi todos los sectores
productivos".
El ministro de Hacienda,
Óscar Iván Zuluaga, anunció el jueves que se
estudiarían nuevas medidas de apoyo con la
Comisión de Expertos, conformada para estudiar el
gasto público y hacer recomendaciones bajo la
coordinación del ex ministro Rodrigo Botero.
Los principales rubros de ventas externas,
flores, banano, café, algodón, cuero, y en general
"todos los exportadores se lesionan con la
revaluación paulatina del peso en los últimos
años", aseguró Augusto Solano, presidente de la
Asociación Colombiana de Floricultores en un aviso
pago en los periódicos de mayor circulación el
domingo.
"En cuatro años este sector dejó
de percibir 220 millones de dólares por la
revaluación", aseguró el dirigente gremial.
"Cuarenta años de esfuerzo empresarial se están
perdiendo", agregó.
Para mitigar los
daños, el gobierno aceptó pagar parte de los
aportes patronales de las empresas exportadoras a
la seguridad social.
Otra consecuencia
negativa de la apreciación del peso serán los
despidos, "unos 20.000 sólo en el sector de la
pequeña industria" según proyección de Juan
Alfredo Pinto, presidente de la Asociación
Colombiana de Pequeñas Industrias. El desempleo
fue de 12,6 por ciento en marzo. "La medida
permitirá que las empresas sobrevivan reduciendo
sus plantas de personal", aseguró el dirigente en
comunicado público.
Mientras, la compra de
divisas del Banco de la República elevó las
reservas internacionales a casi 20.000 millones de
dólares, cifra récord que puso sobre la mesa la
conveniencia de aprovechar los dólares baratos
para pagar deuda externa.
La propuesta fue
hecha el miércoles en la Comisión Tercera de la
Cámara de Representantes, y Zuluaga contestó que
era "una alternativa por considerar".
El
gerente del Banco de la República, José Darío
Uribe estimó que "no es tan sencillo porque no se
cuenta con suficientes recursos" para pagar,
aceptando que "un menor déficit fiscal incidiría
positivamente en la economía".
El jueves,
el presidente Álvaro Uribe anunció la decisión de
congelar el endeudamiento público, lo que no
significa que no se van a tomar más empréstitos,
sino que se mantendrá la proporción de 30 por
ciento que tiene la deuda respecto del producto
interno bruto anual.
La situación
monetaria motivó la sugerencia de adoptar el dólar
como patrón monetario, sustentada en resultados
que algunos analistas consideran positivos en
Ecuador y El Salvador.
Luis Carlos
Villegas, presidente de la poderosa Asociación
Nacional de Industriales, consideró "paradójico
que el debate (sobre la dolarización) se produzca
cuando la inflación está en niveles bajos, el país
avanza en estabilidad macroeconómica y tiene
revaluación, factores que no tenían en su momento
otros países que dolarizaron sus monedas", dijo.
Freddy Rojas, representante en Colombia de
la Corporación Andina de Fomento (banca de
desarrollo regional), tampoco ve condiciones para
dolarizar la economía.
El gobierno insiste
en que la situación es consecuencia de las nuevas
inversiones y defiende las últimas medidas, como
el establecimiento del encaje marginal sobre los
nuevos depósitos, para reducir la disponibilidad
de dinero de las entidades financieras. Este
encaje, de entre cinco y 27 por ciento, fija la
proporción de los montos depositados que los
bancos no pueden prestar.
También se
estableció un depósito obligatorio al
endeudamiento externo, equivalente a 40 por ciento
del valor del desembolso, para desalentar el
ingreso de dólares a la economía.
Mientras, la inflación en los cuatro
primeros meses del año llegó a 4,11 por ciento,
superando en 0,11 por ciento la meta intermedia
fijada por las autoridades para todo el año. Sin
embargo, ya se dijo no a un reajuste salarial
propuesto por los sindicatos con el argumento de
que el "anterior se esfumó con el alza en el costo
de la vida".(FIN/2007)
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