SENADO DOMINICANO RECONOCE LA CRUZADA DE HUGO CHÁVEZ
CARTELES MEXICANOS Y NARCOGUERRILLA COLOMBIANA
MÉXICO EN EL PUNTO DE MIRA DE CHÁVEZ
MEXICO INVITA A LA NARCOGUERRILLA
INTELIGENCIA MEXICANA IDENTIFICA A PRESUNTO ENLACE
NARCOGUERRILLA COLOMBIANA EN MÉXICO
RELACIÓN CON LA COORDINADORA MEXICANA ANTICAPITALISTA

CARACAS "BOLIVARIANA"

CHILE VIENTO EN POPA
He recorrido Chile en las últimas semanas, hacia el sur de la costa y valle central –casi 1.200 kilómetros hasta Chiloé–, y comprobé que por donde uno vaya o quiera desviarse, la impresión es la misma: todo funciona, hay orden, limpieza, buena voluntad, imperio de la ley. Este es un período usualmente difícil en Chile para ser turista en su propia tierra: llega el verano y una importante mayoría de los 15 millones de habitantes se declara en vacaciones hasta marzo, cuando se renueva la actividad escolar. Además, las elecciones presidenciales tienen a todos puestos de cabeza, por cuanto en marzo también se renovará el gobierno. Y no es fácil suceder a un prestigioso Ricardo Lagos. El sistema del Chile de hoy está claro: el crecimiento entra por la vista, la infraestructura vial es impresionante y los niveles de consumo experimentan cambios favorables. Una moderna red de trenes subterráneos se está implementando en Santiago y ya llega a los barrios más alejados, tratando de alguna manera de acabar con la odiosa y legendaria separación que usa la antigua Plaza Baquedano para ubicar a “los de arriba y los de abajo”. La cultura se desparrama por todos los rincones. Mucho teatro, cine chileno, conciertos, música popular, ferias, museos y una remozada histórica Biblioteca Nacional que visité entusiasmado. Tengo la buena impresión de que estoy escribiendo sobre un país con normas y principios que se respetan y se cumplen. Los Carabineros hacen su papel policial sin interferencias de coimas. Los jueces son independientes y el gobierno nacional se desenvuelve apoyado en una mayoría legislativa, que acaba de confirmar en elecciones libres. En democracia, la oposición política debe fiscalizar y en buena hora que lo haga. Esta “loca geografía” llamada Chile, larga y angosta entre cordillera y mar, ha cambiado favorablemente en su gente. Respeto a la autoridad y de esta al pueblo; alta efectividad laboral; eficiencia en oficinas de servicio público. Un país que se ha insertado, como pocos, en todo el mundo, con tratados comerciales puestos en práctica con los grandes centros del comercio internacional. El cobre es siempre su viga maestra y su precio los ha favorecido para el bien público: puertos, aeropuertos, carreteras, calles y transporte lo demuestran. Su otra mercancía, el vino, ni se diga. Han surgido decenas de viñas nuevas en franca competencia con las tradicionales. Más de cien marcas se encuentran en supermercados y bodegas de todo Chile. Y quienes desean interiorizarse, aunque sea por curiosidad, tienen ahora un tren turístico que recorre la llamada Ruta del Vino, en el valle de Colchagua (Sexta Región), a casi dos horas de Santiago. Allí, “culebreando”, van apareciendo hermosos viñedos, como Ravanal, en cuyas bodegas, cubas y toneles maduran robustos vinos tintos y aromáticos blancos en sus diversos sabores. Chile se ha modernizado porque su gente así lo ha querido, después de soportar privaciones y sufrimientos. El gasto social se ha triplicado en los últimos 15 años, el mismo tiempo en que los chilenos se han movido por el mundo para obtener y mantener lo que algunos llaman “la reactivación”. Hay reformas pendientes, por cierto. Unas son de tipo político-electoral que permitan una representación equitativa de las mayorías y minorías, atadas aún por un sistema engendrado en la dictadura. Otras son de carácter social, como la redistribución del ingreso, reformas que están siendo ofrecidas con diferente óptica por la doctora socialista Michelle Bachelet y el multiempresario derechista Sebastián Piñera. Si ella gana el 15 de enero, no será porque la gente esté descontenta con el gobierno anterior, como sugiere un opinólogo, sino para mantener la buena gestión de Lagos. Como fuese, se ve bien Chile, aunque sus habitantes crean aquello de que por ser los nuevos ricos, se las saben todas.
SUBDESARROLLO HECHO VERBO
"Detrás de la grandilocuencia de Chávez, de sus desaforados y eternos discursos, de la retórica antiyanqui, de insistir en que encarna el socialismo del siglo veintiuno ¿qué hay de real transformación social en su discurso? Para iniciar la discusión es importante intentar precisar qué se entiende por una familia desarrollada. Desde la perspectiva de Amartia Sen, complementándola con las visiones de Max Neef y las de la aproximación del desarrollo sistémico, una familia es desarrollada cuando tiene libertad para elegir, construir, crecer y cuenta con los recursos necesarios para hacerlo. Es decir puede alimentarse, educarse, proveerse de salud y optar por los caminos de realización que le hagan plena su existencia. Estas ideas sobre el desarrollo no son ni de derecha ni neoliberales. Es más, son la base del pensamiento social moderno, de lo que debe ser el socialismo de avanzada. Supone que el desarrollo se construye desde las familias y las comunidades. Una familia dejará de ser pobre en tanto crezca en autonomía y capacidad de atender sus necesidades mediante una inclusión social sostenible. Nada más contrario a estas ideas que el asistencialismo estatal. Un proceso de atención externa a las necesidades de las familias genera no sólo dependencias sino mayores incapacidades. Acompañando este proceso se da una enajenación de voluntades que hace que la democracia sea condicionada y manipulable. Por eso el asistencialismo inhabilita las familias, corrompe el Estado y debilita las democracias. En estos términos, qué lejos está la propuesta chavista de estos conceptos y de ser la base de una sólida transformación social de Venezuela. Las múltiples misiones que ha organizado no están generando estructuras de autonomía e inclusión social. La Misión Mercal reparte alimentos, Barrio Adentro da sanidad comunitaria con el apoyo de miles de médicos cubanos, la Misión Róbinson da educación primaria. Cada una pareciera ser una obra redentora y hasta ahora han marchado con los recursos de los petrodólares. No fue así en 2000 cuando lanzó sin recursos el programa cívico militar Plan Bolívar trato de hacer lo mismo. Este no tuvo efecto. Y ¿qué pasa si el gobierno suspende la ayuda? ¿Realmente sí han superado la pobreza las familias? El gobierno de Chávez no ha sido exitoso en el manejo de las cifras sociales. La pobreza no ha bajado e incluso según datos oficiales que luego fueron "corregidos", había aumentado. En 1998 había en Venezuela un 57,6 por ciento de hogares por debajo de la línea de pobreza y que en 2001 habrían llegado al 62 por ciento y para 2004 se conservaban esos niveles. Chávez es presa de un modelo mental del desarrollo precolonial en el que se cree que la causa de éste es "el mal gobierno", que es el Estado el generador y dador del bienestar. Esta mala especie de las culturas coloniales ibéricas es incluso anterior al concepto de Estado bienestarista bismarkiano que se consolidó en la propuesta socialista de primera generación, sólo que con esa visión socialista del siglo diecinueve se exacerba el problema de la dependencia estatal en el pensamiento latinoamericano. Chávez tampoco ha sido exitoso en el proceso de creación de cooperativas que subsisten con la garantía de compras estatales y que ha dado por llamar "proceso de desarrollo endógeno", utilizando mal un concepto de académico muy fundamentado y que busca construir autonomías reales en las comunidades. El caso de Chávez es el de una caja enorme que le está dando el petróleo y que ha malgastado, como un nuevo rico repartiendo favores, comprando lealtades adentro y afuera. Qué tristeza que a nombre de la revolución ande botando la plata que tanto necesitan los venezolanos para hacer una real transformación social". Diego Fernando Gómez Sánchez.
MADUREZ POLÍTICA EN CHILE
Al contrario de lo que sucede en otros países de la región, donde están de moda el populismo, los movimientos indigenistas y nacionalistas, los líderes mesiánicos y otros extraños actores políticos, Chile acaba de demostrar con su reciente elección, que ha madurado políticamente como ningún otro país latinoamericano. Después del fracaso de la política económica de Allende, que casi paralizó al país, y luego de los años de Pinochet, causantes de una profunda división entre el pueblo por la represión y abusos cometidos contra los derechos humanos, los chilenos han tenido el buen sentido de zanjar sus diferencias, castigar y, más importante aún, perdonar lo pasado para poder construir un mejor futuro. De esos años difíciles y divisorios retuvieron la experiencia adquirida y las leyes favorables; sobre todo, el exitoso modelo económico estrenado en la época de Pinochet. Con una gran disciplina nacional, procuran cerrar sus heridas personales y políticas. Chile se ha convertido en el modelo latinoamericano a seguir. Hablando con un taxista en Santiago, unos días antes de las elecciones, me comentó: "Soy partidario de Sebastián Piñera. Creo que tiene mucha más experiencia que la candidata del partido de la Concertación. Pero si gana Bachelet, tampoco me parece malo. Porque el programa económico que hemos puesto en práctica va a continuar igual, ya sea con el uno o con el otro. ¡Es un propósito nacional!". Lo mismo escuché de los vendedores de mariscos en la plaza de mercado, las señoras en el parque, entre otros, además de los analistas políticos y de los economistas más destacados de país. Es la realidad de un pueblo que ha madurado políticamente. Cada chileno se siente partícipe y orgulloso de lo que ha pasado en su país en las últimas décadas. Chile logró disminuir durante los últimos años el número de ciudadanos que viven en estado de pobreza, del 45 por ciento al 18 por ciento, y aunque quedan aún unos tres millones de chilenos pobres, es un número mucho menor que en el resto de Latinoamérica. Michelle Bachelet es del mismo partido del presidente saliente, pero considerada más hacia la izquierda que el moderado Lagos. Tendrá probablemente que frenar su inclinación y la de sus amigos y continuar una delicada política, la cual no "mueva el bote" que va navegando con tanta calma. Sin embargo, en un país en donde aún existe una profunda desigualdad entre el 5 por ciento de la población más rica, quienes controlan aproximadamente el 56 por ciento de la riqueza, y el 95 por ciento restante, es posible que la Presidenta tenga que hacer algunas reformas radicales, probablemente en el área de tributación. Otra área en la cual Bachelet ha manifestado tener su atención, es la de mejorar el nivel de vida de las poblaciones indígenas del país. En Chile queda mucho por hacer, pero como van, van bien. Su ingreso Per cápita es el más alto de Sur América (5.000 dólares) Su economía creció en el 2005 un 6 por ciento, el desempleo es solo del 7.6 por ciento y exportó 40 billones de dólares con excelentes posibilidades de aumento. Así que Bachelet tiene la ardua labor de continuar y mejorar el esfuerzo de los gobiernos anteriores. Para una pediatra con poca experiencia en el área económica será una exigente labor. Yo le deseo lo mejor, porque Chile se lo merece y porque como mujer espero que ella se luzca.
María Clara Ospina Hernández.
CHEQUERA PETROLERA DE CHÁVEZ EN PANAMÁ
Hugo Chávez y su chequera petrolera llegan hoy y, aunque la visita de todo Jefe de Estado merece respeto, también es bueno que el mandatario sepa que en el continente americano somos muchos los que condenamos su discurso irresponsable, sus peligrosos arrebatos y su conducta intervencionista. Si bien es cierto que el despilfarro de la riqueza petrolera que hace por el mundo –tras causas "revolucionarias"– es una cuenta que deberá rendir a los venezolanos, el resto de los países no podemos permitir su injerencia en asuntos internos a cambio de la venta directa del combustible, o favores. El respeto a las libertades y a la democracia no se compra ni siquiera a los precios actuales del crudo. Información.
MARTÍN TORRIJOS ESPINO
No todo vale en la política. Por encima de los vaivenes diplomáticos a los que nos está acostumbrando el Ejecutivo, hay movidas inaceptables para un gobierno democrático. En el camino de las extrañas alianzas internacionales, Panamá se atrevió a jugar con los derechos humanos, uno de los campos donde no se debe permutar valores. El hecho de que el Gobierno apoyara a Cuba, China y Venezuela para el nuevo Consejo de los Derechos Humanos de la ONU –además de ser un mal chiste– es un acto absolutamente deplorable. ¿A qué estamos jugando? ¿Cómo se pudo empujar a dos países violadores de derechos fundamentales como China y Cuba, y a otro de dudosa estirpe democrática? Panamá, que sufrió en carne propia los desmanes de la dictadura mientras los diplomáticos se intercambiaban favores, no puede justificar que ningún interés esté por encima del respeto a la vida y la libertad de otros pueblos que aún no han podido zafarse de la opresión. Esperemos que este voto temerario no se repita cuando toque elegir al representante latinoamericano en el Consejo de Seguridad. Información.
VERGÜENZA Y DESHONRA
Durante la dictadura militar, y el apoyo incondicional y plena complicidad de la "patria vieja", el pueblo panameño vivió una era de tinieblas llena de violaciones a sus más preciados y elementales principios y garantías fundamentales. Asesinatos, torturas, expropiaciones, fraudes electorales, prohibición de partidos políticos, corrupción, prensa censurada, para mencionar solo los más notorios, llevaron al país a una inimaginable postración económica y fiscal, y a la peor crisis moral, política y social de toda su historia. Sin embargo, todo lo anterior no fue óbice para que las democracias latinoamericanas mantuvieran unas relaciones cordialísimas con la dictadura militar que nos oprimía. Es más, el Grupo Contadora no solo continuó considerando al Gobierno de Panamá moralmente apto e idóneo para seguir cumpliendo en Centroamérica con su misión democratizadora y pacificadora –qué ironía-, sino que a Colombia, México y Venezuela se agregó el llamado Grupo de Apoyo, es decir, Argentina, Brasil, Perú y Uruguay. No cabe la menor duda, entonces, que el régimen militar que se instauró en Panamá el 11 de octubre de 1968 fue uno de los que más respaldo continental recibió, pese a sus constantes desafueros y a que de conformidad con la Carta de la Organización de los Estados Americanos (...) "El sentido genuino de la solidaridad americana y de la buena vecindad no puede ser otro que el de consolidar en este Continente, dentro del marco de las instituciones democráticas, un régimen de libertad individual y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre". Muchos panameños nos sentimos abandonados a nuestra suerte al ver que la comunidad internacional miraba, con indiferencia permisiva, cómo un grupo de militares y civiles sin Dios ni ley pretendía mantenerse en el poder por la fuerza de las armas, en violación de normas constitucionales y legales de elemental conocimiento, a pesar de la voluntad abrumadoramente contraria del pueblo panameño. Y es que nuestra frustración era producto de la decepción que nos causaba el hecho de no ver de parte de nuestros hermanos latinoamericanos una acción solidaria o, cuando menos, comprensiva, que nos ayudara a reconstruir la democracia y el Estado de derecho y salir del abismo negro en que nos mantuvieron los 21 años de tinieblas del desgobierno militar y de la patria vieja. Al recuperar nuestro país la democracia, y luego de sufrir en carne propia la indiferencia latinoamericana, el Gobierno del presidente Endara aprobó reconocer como propia la Doctrina Betancourt, o en otras palabras, que Panamá no le daría apoyo diplomático ni político a cualquier régimen, sea de izquierda o de derecha, que llegara al poder a través de la fuerza militar, fraude electoral o que sea violatorio de los derechos humanos y al principio de libre determinación de los pueblos, principio que se mantuvo vigente en los gobiernos que le siguieron. Es por todo lo anterior que no comprendemos la decisión que tomara la patria nueva al instruir a nuestro embajador en la Naciones Unidas a que votara a favor de la inclusión de Venezuela, China y Cuba en el Comité de Derechos Humanos de dicha institución. Tanto China como Cuba son dos de las dictaduras más antiguas del mundo, y constantemente se les hacen graves acusaciones sobre violaciones a los derechos humanos de sus ciudadanos. En el caso de Venezuela, si bien es un gobierno que accedió al poder de una manera legítima, la realidad es que el presidente Chávez una vez electo, se ha aprovechado de los medios del poder público para destruir y aniquilar la oposición política, la libertad de prensa y la independencia judicial, sin mencionar las constantes intromisiones en los asuntos internos de otros países vecinos. La Cancillería y el presidente Martín Torrijos le deben una explicación pública al pueblo panameño de la razón de esta vergonzosa decisión. Y es que si bien es cierto que dentro de las relaciones internacionales es común el comprometer el voto de un país (Panamá) para conseguir el respaldo en otras votaciones, hay principios elementales a los cuales Panamá no debe renunciar ni traicionar, como lo son el apoyo irrestricto a los derechos humanos y a la democracia. Y es que estos principios no pueden defenderse a medias, a menos que la patria nueva le dé la misma valoración a la defensa de la democracia y los derechos humanos que la que demostró la patria vieja durante la dictadura militar.
Adolfo Enrique Linares Franco.
HUGO SANTA CLAUS
A pesar de miles de millones de dólares en ganancias por la venta de petróleo (49.000 millones en el año 2005) y del considerable gasto en programas sociales, como servicios médicos gratuitos, hoy los pobres venezolanos están más pobres, la educación se ha deteriorado y la calidad de vida en general ha declinado, según un reporte reciente de la ONU sobre desarrollo humano. Imperturbable ante el desastre nacional, pero consciente de que Washington se ha desentendido de América Latina, Hugo Chávez aspira a convertirse en una especie de caudillo continental despilfarrando la enorme riqueza petrolera de su país. La llamada "Revolución Bolivariana", una confusa mezcolanza de dogmas inspirada en Simón Bolívar, Noam Chomsky y lo que Chávez llama las ideas socialistas de Jesucristo, promete erradicar la desigualdad económica en la región quitando a los ricos para distribuir entre los pobres. Su magnanimidad le ha ganado el mote de "Santa Claus tropical". La "Alternativa Bolivariana de las Américas" (ALBA) propone la formación de un bloque de países que promueva el comercio, la inversión y programas sociales, como alternativa al Tratado de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Cuba y Venezuela son los únicos miembros del grupo, pero Chávez ha firmado generosos tratados bilaterales de intercambio con Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia, con la esperanza de atraerlos. Entre los acuerdos más socorridos están la venta de petróleo venezolano a precio descontado y la compra de productos manufacturados y agrícolas de los otros países a precios muy por encima de su valor en el mercado. Cuba, que recibe 90.000 barriles de petróleo al día, es su mayor beneficiario y, a cambio, La Habana provee a Venezuela con miles de doctores, entrenadores deportivos y maestros. Chávez ha comprado deuda a Ecuador y a Argentina y, en el 2005, lanzó Telesur, un canal de televisión antiestadounidense, diseñado para competir con CNN y Univisión. La eminencia gris detrás del sueño bolivariano de Chávez es el inefable Fidel Castro y los discípulos son: el presidente de Bolivia, Evo Morales, y los candidatos presidenciales de Perú y Nicaragua, Ollanta Humala y Daniel Ortega. Para contrarrestar la influencia de Chávez en Latinoamérica, Estados Unidos debería plantear una iniciativa tipo Alianza para el Progreso. Pero eso es improbable. George Walker Bush no es John Fitzgerald Kennedy y el costo financiero de las guerras en Irak y Afganistán la impide. Sin embargo, Washington debería evitarse reaccionar a cada pequeña provocación que salga del palacio de Miraflores. Cada paso en falso fortifica la percepción común en América Latina de que Chávez se está enfrentando al coloso del norte. Esto no significa que Chávez tenga carta blanca para hacer y deshacer a su antojo. Lo que podría provocar una fuerte reacción estadounidense sería una intervención seria de Chávez en contra del presidente Álvaro Uribe. Y si Chávez intentara cobrarse los 2.500 millones de dólares que le deben los cubanos intentando influir en la transición cubana a la muerte de Castro. A pesar de la advertencia de Teodoro Petkoff en el sentido de que Chávez siempre ha sido menospreciado, sería un grave error atribuirle estatura continental. Lo razonable sería pensar que, una vez que el precio del petróleo caiga a niveles razonables, el aire caliente que mantiene al globo de Chávez volando tan alto en Latinoamérica tendrá que disiparse. Sergio Muñoz Bata.
CHÁVEZ REY MIDAS
El rey mago está dirigiendo los pasos de su camello hacia Nicaragua, no importa que no sea tiempo de Navidad, sino tiempo de elecciones. Cargamentos de urea para que los campesinos tengan fertilizantes a precios tres veces menos que los del mercado y, sobre todo, un contrato para abastecer petróleo en condiciones muy concesionales, el 40 por ciento del precio por barril a pagarse en 25 años de plazo, con cero intereses. El presidente Chávez, montado en su camello, ofrece a Nicaragua 10 millones de barriles, que es el consumo nacional, con lo que se supone que la patria entera debería estarle agradecida. Sin embargo, sus regalos no son para Nicaragua, sino para el candidato que ha escogido como suyo en las próximas elecciones, el comandante Daniel Ortega Saavedra, que va a competir por quinta vez para presidente. La urea llega a puerto consignada al partido de su candidato, y el contrato de suministro petrolero lo firmó el presidente Chávez en Caracas no con el gobierno de Nicaragua, sino con alcaldes del partido de su candidato, teniendo a su lado en la ceremonia al propio candidato. A la cabeza de un país muy rico, aunque la riqueza cada vez está peor distribuida entre sus propios habitantes, el presidente Chávez cree saber lo que conviene a un país tan pobre como Nicaragua. Pero son los nicaragüenses quienes van a pagar el precio de su equivocación, si es que los petrodólares venezolanos logran alterar la balanza electoral. Es decir, si logran comprar los votos suficientes para que gane el candidato del presidente Chávez. Sergio Ramírez Mercado.
¿QUÉ HA CAMBIADO EN VENEZUELA?
¿Qué pasa con el proceso revolucionario? Ciertamente, es inevitable que en el derrumbe de las viejas estructuras, el polvo contamine lo nuevo. Por eso no me extraña que estemos ahora conmovidos por los distintos casos de corrupción que han salido a la luz pública. Pero es que el problema grave (aunque parezca paradójico) no es en sí el caso de corrupción en sí mismo, no, lo más peligroso radica en la razón de ser de quienes pretenden impartir justicia, de aquellos que se hacen acompañar de una ética bizantina, yo diría que inclusive inexistente. Estamos en tiempos en que un abogado acusador se confiesa en pleno tribunal como atracador de bancos en el pasado y se vanagloria de ello (como el caso del representante legal de uno de mis demandantes, alegando que lo hizo por motivos políticos). Por esas mismas razones (no hay diferencia con la actitud del abogado en cuestión), en la Administración pública se cometen actos de peculado sin más, alegando siempre que si no se obra apegado a la norma es precisamente para buscar un camino más expedito para subvencionar la lucha revolucionaria. Estimo que si no cambiamos la valoración que tenemos de la Administración Pública, pronto la revolución estará en el banquillo de la historia.
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El socialismo "Calvin Klein". A mí me gusta escribir con los ejemplos menos complicados. Me preocupa que este proceso sea socialista por fuera y capitalista por dentro. La contrarrevolución está haciendo su trabajo y el Presidente (hay que decirlo) tiene gran responsabilidad en lo que pueda pasar. Hay que generar una gran discusión acerca de una tesis socialista para Venezuela y necesariamente hacerla cotidiana. Ahora el Gobierno insiste en distraer sus esfuerzos en una cruzada integracionista cuyos resultados son difíciles de avizorar, al menos por ahora. Mientras tanto (no es un secreto para nadie), al calor del proceso revolucionario venezolano se ha fortalecido un grupo de empresarios abiertamente de derecha, en su proceder y pensamiento. Qué alguien me explique este menjurje "revolucionario", donde se pasea la práctica radical a la par de la práctica del enriquecimiento desmedido a la sombra del Estado. Al pan, pan, y al vino, vino, llamemos las cosas por su nombre; por ejemplo, que alguien me explique la prosperidad de los hermanos Khalil. Hasta hace apenas un lustro ellos constituían un grupo de pequeños comerciantes que se dedicaban a vender sus servicios a la Alcaldía de Caracas (antes fueron clientes de Antonio Ledezma), pero hasta allí. Ahora se han convertido en el más poderoso clan de contratistas del Gobierno. Como ayer los Pérez Briceño lo fueron con CAP, hoy los Khalil son los personajes de mayor influencia en los negocios del Estado. En Florida tienen también sus empresas, aunque el Departamento de Estado les tiene negada la visa acusándolos de estar comprometidos con grupos islámicos. Los hermanos Khalil están igualmente relacionados con el Banco Mercantil, Banesco, Cantv, Aventis, Kellogg’s y otros connotados capitalistas. ¿La simbiosis capitalismo salvaje y socialismo siglo XXI?
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A Maripili Hernández. A propósito de la libertad de expresión y la condena de Henry Crespo por un tribunal penal. Resulta una paradoja que en el marco de un proceso revolucionario se produzca la penalización de un periodista revolucionario y que precisamente esa condena se dé el día de la libertad de expresión. Estamos ante una moral que se desdobla con asombrosa facilidad, por eso me da risa cuando leo a Maripili Hernández alegando que somos nosotros los periodistas los responsables de que no exista libertad de expresión. Estimo que la cosa está pasando de castaño oscuro. Hernández habla de respeto y califica de mentirosos, difamadores y manipuladores a quienes se han convertido en persistentes críticos del sistema. Le pregunto a Hernández si ella ha acatado la orden de la CGR de separarse de cualquier cargo público, con miras a cumplir una sanción por irregularidades cometidas por su persona siendo concejal. ¿Es mentira, Maripili? Estoy hablando de la CGR, nuestro máximo rector en eso de la vigilancia sobre la Administración Pública, y usted, amiga Maripili, ha evadido la sanción y sigue ejerciendo una vicecancillería. ¿De cuál respeto habla quien hace caso omiso de una decisión que encarna la mayor seriedad? ¿Dónde está el Gobierno que te mantiene en el cargo? ¿Acaso el contralor es un payaso? Cantv, Aventis, Kellogg’s y otros connotados capitalistas. ¿La simbiosis capitalismo salvaje y socialismo siglo XXI?
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CAUDILLO HUGO CHÁVEZ DESCALIFICADO
La heterogeneidad es una constante de la experiencia latinoamericana. No obstante las similitudes lingüísticas y de tradición colonial, las naciones que surgieron del tronco ibérico en este hemisferio desarrollaron características y formas peculiares de visualizar el mundo. Contribuyen a la diversidad regional factores tales como el tamaño, la ubicación geográfica, la dotación de recursos tanto naturales como humanos, la topografía y la trayectoria histórica. Para observadores extranjeros y también para algunos comentaristas latinoamericanos, esas diferencias suelen pasar desapercibidas. Pero un estudio cuidadoso de América Latina pone de presente la diversidad y los matices que constituyen su atractivo, a la vez que invitan a la cautela al tratar de identificar tendencias o de generalizar situaciones que sólo son relevantes para unos pocos países. El entorno internacional en 2005 fue favorable para América Latina: precios remunerativos de los commodities y productos energéticos, fuerte demanda externa, flujos de capital abundantes y tasas de interés moderadas. Estas circunstancias facilitaron el manejo económico de los principales países de la región, si bien unos las aprovecharon mejor que otros. Es previsible que en el 2006 las condiciones externas sigan siendo favorables, aunque en menor grado. En la región han surgido unas diferencias marcadas en la concepción de la política económica y la política internacional. Esas diferencias están introduciendo elementos de discordia a las relaciones interamericanas y desarticulando las agrupaciones comerciales subregionales. Las rivalidades por un supuesto liderazgo regional sólo han contribuido a crear distracciones y confusión. La coyuntura petrolera le ha suministrado al régimen venezolano recursos suficientes para subsidiar a la economía cubana, proponer una alternativa bolivariana al ALCA y desplegar un inusitado protagonismo hemisférico. El presidente Chávez ha acordado suministrar petróleo venezolano a precios preferenciales a países del Caribe y de Centroamérica. Esa generosidad se ha hecho extensiva a familias de bajos ingresos en el norte de Estados Unidos, a las cuales una filial de PDVSA les proveerá aceite combustible para calefacción, a precios subsidiados. El petróleo también le está permitiendo a Chávez proyectar internacionalmente la llamada Revolución Bolivariana. El gobierno venezolano encabeza la oposición al libre comercio en el hemisferio. Su política internacional le asigna prioridad a la postura de confrontación sistemática con el gobierno norteamericano. La política económica de la Revolución Bolivariana se expresa a través de un intervencionismo estatal desmesurado, creciente hostilidad hacia la economía de mercado, la vulneración del derecho de propiedad y el desmantelamiento del orden institucional. La inestabilidad jurídica y contractual ha desestimulado la inversión privada venezolana y atemorizado a la inversión extranjera. En una presentación sobre la situación actual y perspectivas del sector industrial, Eduardo Gómez Sigala, Presidente de Conindustria, señala que el número de establecimientos industriales, que en 1998 era 11.117, se redujo a 6.787 en el año 2004. En el 2002, la inversión privada por habitante había descendido hasta representar sólo una quinta parte del nivel alcanzado en 1970. Pocos países latinoamericanos fuera de Cuba desean imitar ese manejo o acoger las directrices de la diplomacia venezolana. Chile se ha beneficiado de la apertura al comercio internacional. El Perú concluyó la negociación del TLC con Estados Unidos; Panamá, Colombia y Ecuador están próximos a hacerlo. Estos acuerdos vendrían a complementar a NAFTA y a CAFTA. La inclinación caudillista y autoritaria de Chávez lo descalifica como representante de la izquierda democrática. Según el ex presidente del gobierno español Felipe González, "Yo me siento próximo a una izquierda como la representan Ricardo Lagos o Bachelet, incluso la que representa Lula, pero no me siento próximo a la que aparece como izquierda cuando la defiende Hugo Chávez. No veo ahí una alternativa de izquierda (...). A Hugo Chávez le gusta ser polémico. No es que sea polémico porque sus ideas chocan contra otros. Yo creo que no acepta que el liderazgo nacional no hay que confundirlo con un liderazgo regional, supranacional". El presidente Chávez se siente en libertad para irrespetar a sus colegas y para emitir juicios acerca de los gobiernos de países amigos. Ha llamado cachorro del imperio al presidente Fox de México y ha calificado de fracaso al gobierno del presidente Toledo del Perú. Haría bien en dedicarles un poco más de atención a los problemas de su propio país. La autopista que comunica a Caracas con su Aeropuerto Internacional ha quedado inutilizable por el colapso de uno de los viaductos. Al mismo tiempo, un conflicto con la industria de torrefacción por motivo del control de precios hizo escasear el café molido en los supermercados. En breves días, Chávez recibirá en Caracas a los participantes en el Foro Social Mundial. Los visitantes extranjeros podrán observar las consecuencias del avance hacia una economía estatizada, sujeta a un enjambre de controles. Una de ellas es el perjuicio a la comunidad que produce una infraestructura vial deteriorada por culpa de la desidia gubernamental. Rodrigo Botero Montoya.
CHILE MODELO ECONÓMICO
Este país nos viene dando ejemplo de democracia y buenas políticas públicas. Hace una semana tuvo lugar en Chile un evento histórico. La posesión como Presidente de la República de Michelle Bachelet Jeria. Las elecciones locales desplazaron esta noticia que, sin embargo, era y es de enorme importancia para Colombia. Chile nos viene dando ejemplo de democracia, de políticas públicas acertadas y de buen gobierno. La transmisión del mando era un acontecimiento regional. Por una parte, dejaba el poder un gran mandatario y lo hacía en medio del cariño de su pueblo. Chile ha superado el subdesarrollo gracias a su alto ritmo de crecimiento económico, a la expansión de sus exportaciones a todo el mundo y al orden de sus finanzas públicas. El país se ha insertado en la economía internacional exitosamente, mirando no solamente al Norte sino a Oriente y Occidente, mediante la firma de un sinnúmero de tratados de libre comercio, entre ellos, uno con Estados Unidos, otro con Corea y otro con la Unión Europea; las negociaciones con Japón están comenzando y están avanzadas con India y China . Chile ha demostrado que la estabilidad macroeconómica es una condición necesaria para el mejoramiento social y la modernización. La pobreza se redujo en los seis años por la efectividad de las políticas sociales puestas en marcha. En quince años, la pobreza cayó del 39 por ciento al 18 por ciento de la población. Es decir, sí se puede, pero con una economía bien manejada y políticas sociales serias, donde el objetivo no sea "gastar por gastar", sino ampliar el acceso a los servicios y a las oportunidades de progreso, "focalizando" la población a la cual hay que llegar. Como lo afirmó hace unos días un columnista de "El Mercurio", el presidente Ricardo Froilán Lagos Escobar "se empinó sobre lo construido por sus predecesores, lo proyectó, le dio vitalidad. Aprovechó la solidez institucional y la estabilidad económica alcanzadas por el país para extender el proceso de modernización". Como si lo anterior fuera poco, Lagos restableció el control del Ejecutivo sobre las Fuerzas Armadas y se enfrentó al problema de reconstruir la memoria histórica de la nación, rota por las violaciones de los derechos humanos –y la tortura– durante el régimen de Pinochet. Ahora bien. La posesión de la señora Bachelet era también un motivo para mirar al Sur. Es aire fresco en una región contaminada por el populismo y el antiamericanismo. Ella misma se define como "madre, socialista, separada y agnóstica". Su propuesta es un programa de bienestar social que asegure acceso total a la educación, la salud y la nutrición de los niños pobres menores de 10 años. Y la salud para la población mayor de 60. Como médica pediatra, la nueva presidenta sabe bien lo que está proponiendo. E insiste: "Si los gobiernos anteriores tuvieron éxito en lograr el crecimiento de la economía, los chilenos quieren ahora un país más amable, con mayor compromiso social y con las herramientas para defender a la población más vulnerable" ("Newsweek", 26 de diciembre 2005-2 de enero 2006). Estas ideas se han reflejado en su gabinete, compuesto por mitades entre hombres y mujeres y en donde la tecnocracia tiene la responsabilidad de administrar la economía, las relaciones internacionales, la minería y las relaciones laborales. Los países deben generar un consenso interno con respecto a aquellos que sirven de referencia para parecerse. Colombia, por ejemplo, debería tener clara su intención de parecerse a Chile, en América Latina, y a España, en Iberoamérica. Países que, en muy pocos años, abandonaron el subdesarrollo por la seriedad de su manejo dentro del marco de la democracia y porque sus mandatarios, así sean socialistas, no juegan con la economía. Lástima grande que el presidente Álvaro Uribe Vélez no hubiera podido asistir a la posesión de la presidenta Bachelet. Ojalá eso no sea razón para dejar de mirar al Sur y estudiar la lección chilena. Qué bueno sería ponerla en práctica en Colombia, en donde, desde el 20 de julio, no habrá restricción política que impida aplicarla. Carlos Caballero Argáez.
CHÁVEZ ESTÁ PIFIADO
El presidente Chávez está equivocado o, deliberadamente, trata de tergiversar las cosas, cuando acusa a Colombia y a Perú de atentar con el Tratado de Libre Comercio contra el futuro del Grupo Andino (CAN). Ignora convenientemente que él mismo principió a hacerle daño al libre comercio andino cuando unilateralmente les puso restricciones a las importaciones de productos colombianos y obstaculizó el tránsito terrestre en la frontera. Tampoco tiene en cuenta que es mucho más difícil de hacer compatible con la CAN la decisión de Venezuela de unirse a Mercosur, que precedió a la de los TLC, porque Mercosur es una unión aduanera bastante más restrictiva. La CAN es un mercado importante para Venezuela que merece conservarse. Magdalena Pardo, especialista en comercio entre Colombia y Venezuela, señala que este mercado es el más importante para los productos venezolanos diferentes del petróleo. Difícilmente va a reemplazar esas ventas en Mercosur, si Venezuela, Colombia y Perú no se esfuerzan por preservar la CAN y acomodan las nuevas realidades que surgen de los TLC y de la adhesión de Venezuela a Mercosur, otorgándoles a Venezuela y Bolivia condiciones iguales a las que se prevén para los Estados Unidos y, para los demás, condiciones similares a las que Venezuela les otorga a los miembros de Mercosur. Los beneficios comerciales que Venezuela obtendría de cambiar a la CAN por Mercosur no son evidentes. Por ejemplo, las exportaciones venezolanas a Colombia, que superan los 1.000 millones de dólares, se componen principalmente de productos de fundición, hierro y acero, vehículos, plásticos, químicos y combustibles, que suman más de 70 por ciento de las exportaciones de Venezuela a este país. Con excepción de los combustibles y algunos químicos, no le va a quedar fácil vender esos mismos productos en Brasil y Argentina. Brasil es el competidor más agresivo en el mercad de productos siderúrgicos en la región. Su industria automotriz, de maquinaria, químicos y plásticos está mucho más desarrollada que la de Venezuela. Dejar morir la CAN y perder el mercado colombiano puede resultarle muy costoso a Venezuela, como también le resultaría muy doloroso a Colombia perder el mercado venezolano. Sería muy estúpido no encontrar un acomodo para las nuevas reglas, bien a través de una CAN reformada o del TLC entre Colombia, Venezuela y México. Además, Venezuela obtiene evidentes beneficios si se lleva a cabo el TLC entre Estados Unidos y Colombia. Un interesante análisis que han realizado Martín Gustavo Ibarra y sus colegas muestra que solamente el 15 por ciento del valor de las exportaciones venezolanas a Colombia se vería amenazado por la rebaja de aranceles atribuible al TLC. La gran mayoría de lo que Colombia le exporta a Venezuela utiliza principalmente materias primas colombianas o venezolanas, de tal manera que no se vería afectado por ese tratado, pero sí podrían caer los precios de algunas de las exportaciones de Colombia a Venezuela, por ejemplo en el caso de productos alimenticios, por el menor valor de insumos importados de los Estados Unidos. Venezuela también podría beneficiarse indirectamente del TLC si se profundiza la integración y Colombia se convierte en una poderosa plataforma de exportación de productos venezolanos. Las reglas de origen del TLC, excepto en el caso de textiles, permiten que ingresen a Estados Unidos sin arancel productos que contienen materia prima y componentes venezolana con menos de 50 por ciento de valor agregado en Colombia. Es claro, entonces, que lo que conviene es meterle más materia gris y menos machismo a las relaciones comerciales de los dos países en el marco de las nuevas asociaciones.
Rudolf Hommes Rodríguez (ex ministro de Hacienda de Colombia).
POBRE AMÉRICA LATINA
Da lástima presenciar el espectáculo diario que nos presentan los grandes líderes de América Latina encarnados en sus presidentes de las respectivas repúblicas, varios de los cuales no han podido entender qué es una democracia abierta y participativa en donde se respetan principalmente las decisiones soberanas de cada nación y nunca están sometidas como ahora a los que creen que pueden imponer su voluntad en la región por tener el privilegio, posiblemente transitorio del río de petrodólares que los están enloqueciendo, repartiendo éstos a diestra y siniestra, sin pensar que estas millonadas de dólares son de su respectivo país para lograr su desarrollo y salir de la pobreza. Pobre América Latina con semejantes demagogos. Nos quieren hacer retroceder a una época ya superada de atraso, cuántos años hace que estamos en la misma pobreza o peor y nos hemos quedado contemplándonos los unos a los otros, creyendo que entre pobres nos vendrá la solución de nuestro desarrollo. Colombia necesita autónomamente pegarse de un país, el más rico, para que lo empuje, lo jalone, lo lleve bien arriba para poder romper el ciclo triste y vergonzoso de la pobreza y miseria que no lo hemos podido conseguir entre nosotros mismos. Los políticos baratos y que tienen una visión torpe del desarrollo quieren hacer ver que es mejor negociar con pobres que con ricos y quieren hacernos creer que el TLC no nos beneficia sino que perjudica la región.
Jaime Calle Garcés.
UN LOCO ANDA SUELTO
Hugo Chávez Frías habla y actúa cada vez más como un "loco suelto". Insulta a diestra y siniestra a cuanto gobernante no está de acuerdo con él. No le importa utilizar en sus diatribas un vocabulario ordinario y soez, el cual es más apropiado para un estibador beodo, que para el presidente de una nación. Se refiere a líderes de otros países como burros, borrachos, ignorantes, terroristas, lacayos, vendidos, bígamos; en fin, cualquier ofensa es buena contra aquellos que no le rinden pleitesía a su posición o se muestran amigos de Estados Unidos. Todos estamos cansados de sus exabruptos continuos, cada vez más comunes y más extremos. Hastiado con su grosería e interferencia, el gobierno de Perú retiró su embajador en Caracas como protesta a los insultos proferidos contra Alan García Pérez, candidato a la presidencia, a quien llamó "corrupto y ladrón de siete suelas" y contra el presidente Alejandro Toledo Manrique, de quien dijo que era un "caimán del mismo pozo". Con estos insultos Chávez pretende ayudar a su amigo, el candidato Ollanta Moisés Humala Tasso, a ganar en la segunda vuelta electoral que se avecina. Para el presidente venezolano es indispensable el triunfo de Humala en Perú; así acrecienta el grupo de gobiernos de corte extremo-populista de izquierda semejantes al suyo. Este candidato de dudosa capacidad para gobernar, de ser electo formará parte del tinglado de marionetas ya conformado por Fidel Castro Ruz y Juan Evo Morales Ayma cuyo director es Chávez, quien los controla con ofertas de ayudas económicas y preferencias comerciales. Ayudas económicas provenientes de los cofres venezolanos repletos de petrodólares, los cuales serían mejor empleados en reducir la pobreza que agobia a sus propios ciudadanos y no en comprar popularidad en la región para acrecentar la imagen del ególatra Chávez. Cínicamente, Chávez le ha declarado la guerra verbal a Washington, cosa que esta muy de moda. Vocifera a cuatro vientos su enemistad con el "Imperio" no obstante Estados Unidos ser el socio de negocios número uno de Venezuela. Esto prueba que Chávez no solo es vulgar y fantoche, sino también hipócrita. Por un lado insulta y amenaza a todos los que pretenden hacer negocios con Estados Unidos y, por el otro, le vende a ese país todo el petróleo que puede. Lamentablemente, tal vocabulario le ha dado a Chávez un resultado fenomenal. No hay día en que no encabece los titulares de la prensa latinoamericana, la cual ansiosa de encontrar noticias le publica en grandes titulares cuanta palabrota o insulto suelta. Ojalá los líderes de la región no se contagien de su estilo. Ya se nota un ambiente de retaliación (represalia) y se oyen insultos de respuesta. Este lenguaje tiene muchos y grandes peligros; lo que al principio son sólo palabras puede convertirse, en cualquier momento, en algo mucho más grave. Qué triste ver la unidad americana con la que Simón Bolívar soñó pisoteada por este "loco suelto". María Clara Ospina Hernández.
SIETE AÑOS SIETE PLAGAS
Con la asistencia de diferentes personalidades se realizó en el Ateneo de Caracas la presentación del documento "4D un Mandato del Pueblo a la Nación" que fue leído por la cantante Soledad Bravo, señalando entre otras cosas "que el 4 de diciembre DEL 2005 el pueblo se pronunció por un gobierno al servicio de todos y por una empresa petrolera eficiente y no en un instrumento de manipulación ni de financiación del terrorismo y la subversión en América Latina". Enumeró una serie de consideraciones que entre otras cosas le pasó factura a un gobierno que no ha cumplido en SIETE años que consideró "siete años de plagas". "Fin del hambre, la miseria y el derroche. Menos regalar carreteras, petróleo y dinero a otros países y más apoyo a los venezolanos". "Un gobierno al servicio de todos, que anteponga las necesidades sociales, a la compra de armamentos, para satisfacer los negocios de aliados circunstanciales".
Información.
Hacía años que Caracas no registraba una protesta tan unánime, combativa y resuelta como la del lunes 13 de febrero próximo pasado. Aquella jornada fue tan neta que dividió a Caracas en dos porciones distanciadas. Mientras el Este burgués o gentil realizaba sus plácidas actividades de todos los días, el Oeste proletario y levantisco paralizaba las suyas con redonda unanimidad. El gremio de choferes fue en el Oeste el destacamento de vanguardia tras del cual marchó toda la colectividad de aquella zona de la capital. El origen de aquella protesta radicó en un lamentable, pero habitual suceso, un chofer, de las muchas líneas de taxis que en el Oeste transportan hacia sus lugares de trabajo a la vasta población operaria allí residenciada, murió a consecuencia de un atraco que sufriera mientras prestaba sus servicios. Para que un episodio tan triste como cotidiano conduzca a la parálisis de todo un universo de barrios obreros tiene que existir un clima desapacible, muy propicio al estallido. Es como el caso del collar de María Antonieta, precursor o detonante de la Revolución Francesa. Si no hubiera existido en todo el Oeste un ambiente tenso y predispuesto, el crimen, que privó de la vida al chofer, habría originado una protesta doméstica o apacible para darle los adjetivos que le convendrían. Con un ambiente propicio a las soluciones conciliatorias, habrían brotado las actitudes más o menos acomodaticias de la delegación que se les envía a los alcaldes mayor y de Libertador para enlazar así la protesta con la diplomacia. No está, sin embargo, la gente para cortesías o para caballerosidades. Está ella más bien para el reventón de la cólera que es capaz de suspender las actividades con un paro repentino como el ocurrido en todo el Oeste ese día trece de febrero. Ánimos tensos, espíritus indignados, sólo de ellos puede brotar una hornada tan completa y tan decidida. Hay algo más hondo y que pertenece más al análisis político. Las gentes del Oeste de Caracas fueron todas ellas, reserva inconmovible del comandante Chávez, partidarias de aquella Revolución Bolivariana, tan lejana como acariciada, tan esotérica como palpable hasta hace sólo unos cuatro años, miento, hasta hace poco más de un año el comandante Chávez y su revolución era el muchacho de la película y su acompañamiento, el héroe del relato y su cofradía de admiradores. Hoy, el Oeste tiene otra postura. No ha pasado a militar entre los enemigos de Chávez, pero apagó todos sus bríos bolivarianos y asume una indiferencia hacia el régimen que preludia el vuelco futuro y casi ineluctable hacia otras posiciones. El Oeste no es enemigo hoy de Chávez, pero tampoco es amigo suyo. Y allí mora el grueso de la gente laboriosa de Caracas. Es en nuestra capital, lo que fue en el París de todo un siglo la "ceinture rouge", el aro o la argolla combativa que se jugaba todo en los dados de las decisiones intempestivas. El Oeste no empujará a Chávez hacia la caída, pero tampoco se jugará la vida por defenderlo. El día en que el actual régimen cuente sus horas estrechas, el Oeste será indiferente. La decepción del Oeste o su frialdad de hoy, frente a un régimen al cual se le tributaron todos los homenajes y se le rindieron todas las adhesiones, surge de la situación objetiva que atraviesan las grandes mayorías trabajadoras. En 1998, cuando el señor Chávez llegó por primera vez a la Presidencia, la situación objetiva del proletariado y la marginalidad, los dos estratos más golpeados por la dureza, era bien inferior a la de 1950, de allí derivaba su descontento que hizo de aquellas gentes los simpatizantes casi obligados del señor Chávez. Pero es que las condiciones objetivas del proletariado y marginales se han deteriorado más entre 1998 y el día de hoy que entre 1950 y 1998. Parece mentira, pero los siete años de Chávez han sido más funestos que los cuarenta años del llamado "puntofijismo". Desde 1998 no hay año que no arroje un saldo inflacionario del veinticinco o treinta por ciento, siguiendo las estadísticas oficiales que son bastante mentirosas, cuando no del todo falsas. En tiempos del "puntofijismo" hubo años de mayor índice inflacionario, pero eso ocurrió sólo en períodos o momentos de devaluación monetaria como el que marcó el Viernes Negro de Luis Herrera o las devaluaciones del seráfico, pero nefasto doctor Caldera. Exceptuando tales coyunturas, el "puntofijismo" fue menos despiadado con los asalariados y con los marginales que la República Bolivariana, que es como paja seca, arde, pero no alimenta. El fracaso de Chávez, que ya se evidencia en la progresiva indiferencia del Oeste, casi hostil hoy al régimen después de haber sido su vanguardia combativa, no tiene perdón. Chávez ha disfrutado de la más larga prosperidad petrolera que recuze:8.5pt;font-family:Arial;color:black'>
Hugo Chávez Frías, el cagón de Miraflores (regresó a la Presidencia de la República con un crucifijo entre las manos después de ser liberado por los golpistas contrarios a los poderes totalitarios de Pedro Carmona el Breve), es un enamorado de los regímenes y movimientos terroristas islámicos (Siria, Irán, Hamas, Hezbola), pero cualquier día terminará en el cadalzo por culpa del alcalde mayor de Caracas, Juan Barreto Cipriani, porque los musulmanes no toleran la homosexualidad. "Siéntate, mi amor; siéntate, Capriles". ¡¡Si Bolívar y Miranda, tan solicitados por las mujeres, levantaran la cabeza!! ¿Cómo se puede ser maricón en Venezuela rodeado de tantas mujeres lindas? ¿Qué pensará la "comandante" Lina Ron Pereira? Oh, Barreto, Barreto. Ten cuidado, mi amor, porque el capitán Eliézer Reinaldo Otaiza Castillo, ex director de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP) y director general del Servicio Nacional de Contrataciones (órganismo para combatir la corrupción), anda detrás de ti para meterte... no un supositorio de vaselina, sino entre rejas. ¡¡Si Bólivar levantara la cabeza!!
____________________________________________________________ FUERZAS ARMADAS RECOLECTORAS DE COCA